Hay carreras que van más allá de los campeonatos y los puntos. Para Max Verstappen, las 24 Horas de Nürburgring siempre fueron una de esas pruebas que quería vivir antes de que el calendario de la Fórmula 1 se lo impidiera. Ahora, con la planificación en marcha, el cuatro veces campeón del mundo está listo para debutar en uno de los retos más exigentes del automovilismo de resistencia.
Un circuito que no se parece a ningún otro
El Nürburgring Nordschleife tiene una reputación que se ganó kilómetro a kilómetro. Con más de 20 kilómetros de trazado serpenteando entre colinas arboladas del centro de Alemania, más de 150 curvas y barreras que en muchos tramos están a centímetros del asfalto, esta pista es considerada por muchos pilotos como la más intimidante del mundo.
La Fórmula 1 se alejó del Nordschleife en 1976, tras el terrible accidente que dejó al entonces campeón Niki Lauda con graves quemaduras. Desde entonces, el circuito quedó reservado para carreras de resistencia, donde el riesgo y la duración son parte del atractivo.
Un lugar que Verstappen lleva tiempo queriendo conquistar
“El Nürburgring Nordschleife es un lugar especial. No hay otra pista igual. La 24 Horas de Nürburgring lleva mucho tiempo en mi lista de deseos, así que me hace mucha ilusión que por fin podamos hacerlo realidad.”
Esas palabras del propio Verstappen explican mejor que cualquier estadística lo que significa esta participación para él. No es una decisión de marketing ni un compromiso corporativo: es algo que el piloto neerlandés quería hacer.
El equipo con el que correrá en mayo
Verstappen no estará solo en el habitáculo del Mercedes-AMG GT3 que lucirá los colores de Red Bull. Compartirá volante con tres pilotos de contrastada experiencia en carreras de resistencia:
- Daniel Juncadella
- Jules Gounon
- Lucas Auer
La carrera arranca el 16 de mayo a las 15:00 hora local y concluye 24 horas después, dejando apenas una semana de margen antes del Gran Premio de Canadá.
Cómo se preparó Verstappen para obtener el permiso de competir
Participar en el Nordschleife con un auto de alto rendimiento no es algo que cualquiera pueda hacer de un día para otro. El circuito exige un proceso de habilitación gradual, y Verstappen lo siguió paso a paso.
Septiembre: el primer contacto real con el trazado
En septiembre, el campeón debutó en el Nürburgring al volante de un auto de especificación GT4 —categoría con menor potencia y velocidad máxima— en una carrera de cuatro horas. Esa participación fue el requisito necesario para obtener el permiso oficial que le habilita a competir con máquinas más rápidas en el circuito.
Pocas semanas después, regresó al Nordschleife con un Ferrari GT3 más potente y se fue con una victoria. No mal para alguien que estaba “practicando”.
Marzo: otra carrera antes del gran desafío
El equipo también ha confirmado la inscripción de Verstappen en una prueba el 21 de marzo, encajada entre el Gran Premio de China y el Gran Premio de Japón del 29 de marzo. Un calendario apretado que refleja la determinación del piloto por llegar bien preparado al evento de mayo.
¿Por qué este reto importa más allá de la F1?
Que el mejor piloto de la última era de la Fórmula 1 decida competir fuera de su categoría habitual dice algo sobre el atractivo casi irracional que tiene el Nürburgring. Otros grandes nombres del automovilismo también han sentido esa llamada. Completar las 24 horas en ese trazado es una experiencia que los pilotos describen como única, incomparable con cualquier otra carrera en el mundo.
Para los aficionados, ver a Verstappen en un contexto completamente diferente al de los Grands Prix es también una oportunidad de descubrir otra faceta de uno de los pilotos más dominantes de la historia reciente del motor.
¿Crees que Verstappen podría luchar por la victoria absoluta en sus primeras 24 horas en el Nordschleife, o la experiencia en resistencia de sus compañeros será la clave del resultado? Comparte tu opinión: pocas conversaciones del año en el mundo del motor van a ser tan interesantes como esta.

