El obstáculo no era legal. Era un formulario que nadie llenó a tiempo.
Wander Franco no jugará con la selección dominicana en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. El presidente del Comité Olímpico Dominicano, Garibaldy Bautista, confirmó que el campocorto no podrá ser inscrito en el equipo nacional. La razón: Franco no figuró en la lista preliminar —la llamada lista larga— que cada país debía presentar dentro del plazo reglamentario, y las normas son terminantes al respecto: quien no aparece en esa nómina inicial no puede ser agregado al roster definitivo en ninguna etapa posterior.
La Federación Dominicana de Béisbol, que sí había considerado a Franco como opción real para el equipo, intentó remediar la situación por la vía institucional. Su presidente, Juan Núñez, gestionó ante el Comité Olímpico Dominicano la posibilidad de inscribirlo a través de la plataforma oficial, con la expectativa de recibir luz verde.
«Nosotros como Federación Dominicana de Béisbol hemos estado haciendo los trámites con el Comité Olímpico Dominicano a fin de que nos permitan inscribir a través de la plataforma a Wander para que juegue con nosotros. Esperamos y estamos muy confiados en que recibiremos una respuesta positiva»
Juan NúñezLa respuesta llegó, pero no fue la que esperaban. El Comité Olímpico Dominicano negó la solicitud, cerrando así cualquier posibilidad de que Franco vistiera el uniforme nacional en estos Juegos.
Núñez se había encargado de aclarar, antes de conocerse la decisión final, que el impedimento no tenía naturaleza jurídica.
«Él no tiene ningún impedimento. Conserva todas sus facultades legales. Jurídicamente hablando, él no tiene ningún impedimento»
En efecto, el bloqueo fue estrictamente administrativo: un plazo vencido, una lista que no lo incluyó, un reglamento sin excepciones. Franco, exjugador de los Rays de Tampa Bay que cumplió una pena de prisión suspendida tras un proceso relacionado con una menor de edad y que actualmente permanece en licencia administrativa de las Grandes Ligas mientras se define su futuro profesional, había generado un amplio debate desde que su nombre empezó a circular como posible convocado. Ese debate queda sin resolución deportiva: la burocracia se adelantó al béisbol.

