Cuatro de los primeros cinco grandes premios de 2026 en el bolsillo, pero los últimos fines de semana han dejado un sabor amargo en Aprilia Racing. Una colisión de Jorge Martin en Balaton Park y la sanción de una carrera a Marco Bezzecchi en Brno —por abofetear a un comisario— han opacado el arranque de temporada más sólido del equipo italiano. Y mientras tanto, Marc Marquez ha ganado dos grandes premios consecutivos, en Hungría y en República Checa, volviendo a la forma de élite tras someterse a una cirugía adicional en el hombro derecho.
El CEO de Aprilia Racing, Massimo Rivola, no esquiva ninguno de estos frentes. Reconoce la amenaza de Ducati con franqueza, pero pone el acento en casa antes que en el rival.
«Ante todo, creo que tenemos que mirarnos a nosotros mismos. Estamos preocupados, si puedo decirlo así, por Marc Marquez desde la primera carrera. Marc es una amenaza y Ducati está haciendo un gran trabajo, así que mis felicitaciones a ellos.»
Massimo RivolaLa ventaja de Aprilia sobre Ducati en el campeonato de constructores es de apenas cinco puntos, y el margen se ha estrechado con las victorias de Alex Marquez, Fabio di Giannantonio y el propio Marc Marquez con la GP26. Para Rivola, el problema no es la moto —que considera competitiva— sino los tropiezos propios de las últimas semanas.
«Creo que tenemos que corregir nuestros últimos fines de semana. Entonces podremos volver a ser competitivos, como Ai Ogura demostró este fin de semana.»
Massimo RivolaEl resultado de Ogura, que terminó segundo con Trackhouse, funciona como argumento de peso: la moto tiene nivel cuando el fin de semana sale limpio. Rivola también apela a la perspectiva para no dejarse arrastrar por la presión del momento.
«Como siempre digo, cuando las cosas van bien no somos superestrellas, y cuando van mal no somos idiotas.»
Sobre el campeonato, el CEO prefiere no obsesionarse con la tabla y confiar en el proceso.
«Simplemente tenemos que seguir trabajando sin prestar demasiada atención a la clasificación. Creo que tenemos una moto competitiva y un grupo de pilotos muy fuerte. Ai Ogura lo volvió a demostrar el domingo.»
Rivola no minimiza lo que está haciendo Ducati. Al contrario, subraya que el avance de Borgo Panigale es real e independiente de los problemas de Aprilia.
«Al mismo tiempo, hay que reconocer el mérito de nuestros rivales: Ducati ha dado un salto adelante significativo, independientemente de nuestros infortunios. Marquez era una amenaza incluso cuando no estaba en su mejor forma; ahora que ha recuperado el nivel, es aún más intimidante.»
La tensión interna, reconoce, es inevitable cuando se pelea por algo importante. Y en esa tensión sitúa también el episodio de Bezzecchi en Brno.
«Cuando luchas por algo importante, es inevitable que la tensión suba. En cierto modo, me alegra que así sea.»
Sobre la bofetada al comisario —un hecho que le costó a Bezzecchi una sanción de una carrera—, Rivola condena la acción sin renegar del carácter que la provocó.
«Creo que incluso yo, en mi rol, tengo margen de mejora a la hora de gestionar a los pilotos. Pero prefiero tener pilotos de verdad, personas reales, que reaccionan emocionalmente. Obviamente, condeno lo que ocurrió, y quiero que mis palabras se interpreten correctamente. Esa reacción estuvo mal.»
«Pero al mismo tiempo, estos son los pilotos que dan ese algo extra. Se juegan el corazón, no solo la cabeza. Y me encantan este tipo de pilotos, aunque en este caso el comportamiento sea absolutamente reprobable.»
Aprilia llega a los próximos grandes premios con cinco puntos de ventaja sobre Ducati en constructores, una moto que Ogura acaba de validar desde el segundo escalón del podio y dos heridas abiertas que resolver. La batalla por el título sigue abierta, y Rivola lo sabe mejor que nadie.

