Jake Bennett lanzó seis entradas con un solo hit y cero carreras. Mientras tanto, la ofensiva de Boston convirtió el Fenway Park en un campo de práctica. El resultado del viernes por la tarde fue 10-0, y el número que más importa no es ese: es el once.

Once victorias consecutivas para los Medias Rojas de Boston, un equipo que llegó al descanso del Juego de Estrellas con el agua al cuello y que ahora, a mediados de julio, luce irreconocible. El blanqueo a los Rays de Tampa Bay —líderes de la División Este de la Liga Americana— fue la demostración más contundente de ese cambio de piel.
Bennett fue el eje de todo. Tres ponches, un boleto y apenas un imparable en seis entradas de trabajo: un lanzador que no dejó que el partido se complicara en ningún momento. Alec Gamboa tomó el relevo y completó las tres entradas restantes con dos hits y ninguna carrera para sellar su primer salvado de la temporada.
La tarde se definió en la baja de la sexta entrada. Seis carreras en una sola ofensiva destrozaron cualquier posibilidad de remontada para Tampa Bay. Esta arrancó con Jarren Duran conectando un sencillo al jardín derecho —desviado por el segunda base Ben Williamson— que metió dos carreras y puso el marcador 5-0.
Lo que siguió fue una procesión: Carlos Narváez con un toque de bunt que aprovechó un error del receptor Nick Fortes para anotar otra carrera, Tsung-Che Cheng con otro toque que sumó una más, Ceddanne Rafaela con un doble al jardín izquierdo y Caleb Durbin cerrando la entrada con un sencillo. Seis carreras. Seis bateadores distintos. Una entrada que Griffin Jax no sobrevivió.
Jax salió del juego después de cinco entradas con ocho hits y siete carreras limpias en su haber, dejando su efectividad de temporada en 4.08. Chris Roycroft lo relevó y tampoco pudo contener la marea: cinco imparables y tres carreras más en dos entradas de trabajo.
La historia individual del partido la protagonizaron Narváez y Masataka Yoshida. Narváez terminó con tres hits en cuatro turnos, un jonrón —su tercero del año— en la séptima entrada que cerró la cuenta en 10-0, y tres carreras impulsadas.
Carlos Narváez – Boston Red Sox (3) pic.twitter.com/7ksJIVPmco
— MLB HR Videos (@MLBHRVideos) July 17, 2026 Yoshida conectó también tres imparables en cinco turnos, incluyendo su cuarto cuadrangular de la temporada en la baja de la cuarta entrada, anotó tres veces y remolcó una. Duran, por su parte, fue el artífice silencioso: tres carreras impulsadas con un elevado de sacrificio en la segunda entrada —que resultó ser la carrera de la ventaja definitiva— y el sencillo productor de la sexta.
Masataka Yoshida – Boston Red Sox (4) pic.twitter.com/IQdSIqnf4Z
— MLB HR Videos (@MLBHRVideos) July 17, 2026 Los Rays llegan a esta derrota con tres caídas consecutivas y un balance de 4-6 en sus últimos diez partidos. Siguen al frente de la División Este de la Liga Americana con marca de 56-40, pero la ventaja sobre los Yankees de Nueva York se mantiene en 2.5 juegos y el colchón ya no parece tan generoso como hace dos semanas.
Boston, mientras tanto, está en otro momento. Los Medias Rojas cerraron la jornada con récord de 48-48 y un diferencial de carreras de +39 en la temporada, a ocho juegos del liderato divisional. La zona de comodín sigue siendo el objetivo realista, pero con diez victorias en los últimos diez partidos y una rotación que de repente tiene a Bennett lanzando así, nadie en la División Este de la Liga Americana quiere verlos llegar calientes a agosto.

