Zack Wheeler no necesitó una noche perfecta. Le bastó con ser Wheeler.
El domingo 21 de junio en el Citizens Bank Park terminó 6-2 a favor de los Filis de Filadelfia, y la historia la escribieron dos jugadores: un lanzador que controló el partido desde el montículo y un bateador que lo resolvió en la segunda entrada con un solo swing.
Schwarber pone el partido en el congelador
Los Mets de Nueva York llegaron a Filadelfia con el marcador empatado a cero después de una primera entrada que ya había mostrado sus costuras. El error de Brett Baty en el tercer base abrió la puerta: Trea Turner cruzó el plato en un rodado de Alec Bohm, y Edmundo Sosa remató la entrada con otro sencillo para poner a los Filis arriba 2-0.
Lo que vino en la segunda entrada fue el golpe definitivo. Con Turner y Bryson Stott en circulación, Kyle Schwarber conectó un elevado al jardín central derecho que se fue al otro lado de la barda. Tres carreras. Marcador 5-0. El Citizens Bank Park rugió y el partido, para efectos prácticos, terminó ahí.
Kyle Schwarber – Philadelphia Phillies (29) pic.twitter.com/dWNN01tgFZ
— MLB HR Videos (@MLBHRVideos) June 22, 2026 Schwarber acabó la noche con 3 incogibles en 4 turnos, 3 carreras remolcadas y 2 anotadas. Su jonrón fue el 29.° de la temporada.
Wheeler, sólido hasta la sexta
Con esa ventaja en el bolsillo, Wheeler se encargó de que los Mets no tuvieran respuesta. El abridor de los Filis trabajó 5.2 entradas, permitió 4 hits y 2 carreras limpias, y recetó 7 ponches. No fue su mejor salida del año —3 boletos concedidos lo mantuvieron ocupado en momentos—, pero tampoco necesitó ser perfecta. Su récord en la temporada sube a 7-1 con una efectividad de 2.11.
Del otro lado, David Peterson no pudo sostener el tipo. El abridor de los Mets salió del juego tras 4.0 entradas con 6 hits y 4 carreras limpias en su cuenta. Su récord cae a 3-6 y su efectividad de temporada se mantiene en 6.09, números que reflejan una campaña complicada.
Carson Benge intentó poner algo de drama. En la tercera entrada conectó su noveno jonrón del año para descontar 5-1, y en la sexta entrada anotó la segunda carrera de los Mets en un out forzado de A.J. Ewing. Pero Bryce Harper ya había cerrado la discusión en la quinta entrada con un vuelacercas al jardín derecho —el 17.° de su temporada— para poner el marcador definitivo en 6-1 antes de que Ewing anotara a Benge.
Los relevistas de Filadelfia —José Alvarado, Orion Kerkering y Jhoan Duran— se turnaron las últimas tres entradas sin permitir carrera. Duran cerró con 3 ponches en su entrada de trabajo.
Dos caminos muy distintos
Los números de temporada cuentan historias opuestas. Los Filis quedan 42-35, segundos en la División Este de la Liga Nacional a 6.5 juegos de los Bravos de Atlanta, con un diferencial de carreras de -4 que sugiere un equipo que ha ganado más de lo que sus carreras indicarían. Llevan dos victorias consecutivas y en sus últimos diez partidos van 6-4.
Los Mets, en cambio, acumulan dos derrotas seguidas y se hunden a 34-43. Están a 14.5 juegos del liderato divisional y a 6.0 del comodín, con un diferencial de -31 en la temporada que es difícil de ignorar. El béisbol de julio se acerca y Queens no tiene mucho margen para seguir cediendo terreno.
Con Wheeler así de afilado —y Schwarber con 29 jonrones en junio— los Filis tienen argumentos para seguir escalando posiciones. Los Mets necesitan encontrar respuestas antes de que el calendario las haga irrelevantes.

