Cuatro hits. Una sola carrera limpia permitida. Eso fue todo lo que necesitó Kai-Wei Teng el domingo por la tarde en el Daikin Park para que los Astros de Houston se quedaran con un partido que nunca tuvo margen para errores.
Fue un duelo de pitcheo de los que escasean en junio: dos abridores dominando, el marcador moviéndose en cuentagotas, y la diferencia decidida en la baja de la primera entrada y en la baja de la cuarta. Teng trabajó seis entradas completas, concedió cuatro imparables, una carrera y repartió cuatro ponches. Enfrente, Slade Cecconi respondió con una línea similar —seis entradas, seis hits, dos carreras limpias— pero el problema para Cleveland fue que sus dos carreras ya estaban en el marcador antes de que él pudiera hacer algo al respecto.
El partido se inclinó desde temprano. En la baja de la primera entrada, Yordan Álvarez despachó un elevado al jardín central derecho que se fue de vuelacercas: su jonrón número 25 de la temporada puso a Houston al frente 1-0. Tres entradas después, en la baja de la cuarta, Isaac Paredes conectó un rodado al jardín central que se desvió en el torpedero Brayan Rocchio y terminó como sencillo productor: Álvarez cruzó el plato y el marcador llegó a 2-0.
Los Guardians recortaron distancias en la alta de la quinta entrada, cuando Travis Bazzana murió en rodado pero alcanzó para que Petey Halpin anotara: 2-1. Fue la única carrera de Cleveland en toda la tarde, y también fue la última del partido. Con el marcador así de ajustado, el relevo de Houston no tuvo que hacer maravillas, pero tampoco flaqueó: Steven Okert repartió tres ponches en una entrada, Bryan King añadió otra manga en ceros, y Josh Hader cerró la novena con dos chocolates más para apuntarse su quinto salvado de la temporada.
Álvarez terminó la tarde como el bateador más completo del partido: conectó un imparable en dos turnos, anotó dos veces gracias a un par de boletos, y sus números de temporada siguen en .322. Paredes, con tres hits en cuatro turnos y una impulsada, también tuvo su tarde.
Para los Astros, que llegan al 37-42, el resultado vale más allá del simple registro: con seis victorias en sus últimos diez partidos, el equipo se mantiene a dos juegos del comodín. Para los Guardians —41-37, líderes de la División Central de la Liga Americana por un juego sobre los Medias Blancas de Chicago— es una derrota que deja un sabor amargo precisamente por lo cerca que estuvo el empate. Cecconi lanzó bien. No fue suficiente porque Teng lanzó mejor.

