Matt Vierling pegó un elevado al jardín derecho que se convirtió en sencillo, Riley Greene cruzó el plato y el Comerica Park estalló. Los Tigres de Detroit cerraron la décima entrada con dos carreras para vencer 5-4 a los Medias Blancas de Chicago este domingo por la tarde, extendiendo su racha a tres victorias consecutivas con una remontada que tardó nueve entradas en gestarse y apenas unos minutos en consumarse.
La tarde pintaba distinta hasta la sexta entrada. Davis Martin había mantenido a los Tigres de Detroit en un solo toque —el sencillo productor de Zach McKinstry en la baja de la quinta entrada que puso el 1-0— cuando Luisangel Acuña cambió el guión de un solo swing. El jardinero de los Medias Blancas sacó un bambinazo al jardín central con Tristan Peters en base, y de pronto era 2-1 a favor de Chicago. En la alta de la séptima, Peters amplió con un doble que rodó por la línea del jardín izquierdo y anotó a Braden Montgomery: 3-1. El partido parecía encaminado.
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— MLB HR Videos (@MLBHRVideos) June 21, 2026 Dillon Dingler tenía otros planes. El receptor de los Tigres conectó un jonrón al jardín izquierdo central en la baja de la octava entrada para acortar a 3-2, y cuando llegó la novena, con el bullpen de Chicago ya muy trabajado, volvió a aparecer: sencillo por el jardín izquierdo, Jahmai Jones anota, empate a tres. Dos cuadrangulares y dos igualadas en menos de dos entradas. El Comerica Park no dejaba de respirar.
Dillon Dingler clubs his 7th home run of June 💪 pic.twitter.com/SVKDI62GWD
— MLB (@MLB) June 21, 2026 Los Medias Blancas respondieron en la alta de la décima con el elevado de sacrificio de Peters que anotó a Jacob González y los puso arriba 4-3. Parecía suficiente. No lo fue.
En la baja de la décima, con Spencer Torkelson como corredor automático, Kerry Carpenter anotó por un sencillo de Torkelson para empatar a cuatro. Dos bateadores después, Vierling tocó ese elevado al jardín derecho que Braden Montgomery no pudo atrapar, Greene entró a anotar y Detroit cerró el partido sin darle turno a Chicago.
Keider Montero había hecho lo suyo desde el inicio: siete entradas, seis hits, tres carreras limpias y ningún boleto. Sólido, eficiente, el tipo de salida que mantiene vivo a un equipo que no tiene margen para desperdiciar. Will Vest recogió la victoria con una entrada limpia en la décima.
Para los Medias Blancas, la derrota es la tercera seguida y llega en el peor momento del calendario: están a un juego de los Guardianes de Cleveland en la División Central de la Liga Americana, con un diferencial de carreras en temporada de -4 que no invita al optimismo. A +1.5 del comodín, el colchón existe pero se va adelgazando con cada tarde como esta.
Los Tigres, en cambio, van 33-44 y siguen muy lejos de la conversación postemporada, pero tres victorias al hilo con remontada incluida alimentan otra cosa: la confianza de un grupo que no se rinde cuando el marcador está en contra.

