Un hit en siete entradas. Eso fue todo lo que necesitó Trevor Rogers para voltear el guión de la noche del sábado en el UNIQLO Field at Dodger Stadium.
Rogers llegó a Los Ángeles con récord de 4-7 y una efectividad de temporada de 5.30 que no invitaba al optimismo. Lo que hizo ante los Dodgers fue otra cosa: siete entradas, un imparable, cero carreras limpias, seis ponches y dos boletos. El equipo con mejor diferencial de carreras en la Liga Nacional —más 144 en la temporada— no pudo hacer nada con él.
La alineación de los Orioles de Baltimore puso el marcador a su favor desde temprano. En la alta de la segunda entrada, Leody Taveras cruzó el plato tras un out forzado de Coby Mayo para abrir el pizarrón. Dos entradas después llegó el golpe definitivo: Taveras anotó de nuevo, Colton Cowser también cruzó, y el doble de Blaze Alexander —un rodado que tocó el guante del tercera base Tommy Edman antes de llegar al jardín izquierdo— puso el marcador 3-0. Alexander terminó la noche con dos carreras impulsadas; Taveras, con dos anotadas.
Yoshinobu Yamamoto, que llega a este punto de la temporada con efectividad de 2.65, absorbió esas tres carreras limpias en seis entradas de trabajo. Seis ponches, seis hits, dos boletos. No fue una noche terrible, pero sí suficiente para que la derrota llegara con su nombre.
Los Dodgers intentaron el rescate en la baja de la novena entrada, cuando el relevo de Baltimore empezó a ceder terreno. Shohei Ohtani conectó su decimosexto jonrón de la temporada, un elevado al jardín central que recortó la ventaja a 3-1. Luego, un error de Leody Taveras en el jardín derecho permitió que Freddie Freeman anotara y pusiera el partido 3-2 con Mookie Betts en tercera base. El UNIQLO Field despertó.
Pero Yennier Cano entró a apagar el fuego. Dos tercios de entrada, un hit, sin carreras y un ponche. Suficiente para cerrar el libro. Su primer salvado de la temporada llegó de la manera más ajustada posible, con el tying run en tercera base.
Los Orioles terminan el sábado con récord de 36-42, a 11.5 juegos de los Yankees de Nueva York en la División Este de la Liga Americana y a 2.5 del comodín. La brecha es considerable, pero noches como esta —con Rogers en ese nivel— recuerdan que el talento existe. El problema es la consistencia. Para los Dodgers, que siguen líderes de la División Oeste de la Liga Nacional con 49-28, la derrota es apenas un tropiezo en una temporada que sigue siendo de las mejores del circuito.

