Chase Burns llegó al Yankee Stadium con récord de 8-1 y salió con uno de 9-1. Así de sencillo, y así de complicado para unos Yankees que no encontraron la manera de hacerle daño.
El domingo por la tarde, los Rojos de Cincinnati vencieron 4-1 a los Yankees de Nueva York con un pitcheo que no dio respiro desde el primer turno. Burns trabajó cinco entradas completas, repartió siete ponches y apenas permitió una carrera limpia. No fue un espectáculo de poder; fue precisión quirúrgica en el montículo del estadio rival.
La única mancha en la tarde de Burns llegó en la baja de la tercera entrada: Ben Rice despachó un vuelacercas al jardín central derecho para poner a los Yankees al frente 1-0. El número 22 de la temporada para Rice, que batea .293 en el año, y por un momento pareció que esa carrera podría ser suficiente. Pero la cuarta entrada cambió todo.
En la parte alta de esa manga, Tyler Stephenson conectó un elevado al jardín central izquierdo que salió del parque con dos corredores en base. Nathaniel Lowe y Noelvi Marte cruzaron el plato detrás de él, y de pronto el marcador decía Rojos 3, Yankees 1. Fue el sexto jonrón de Stephenson en la temporada, y con tres remolcadas en un solo turno, prácticamente firmó el resultado.
Elmer Rodríguez no pudo contener el daño. El abridor de los Yankees salió después de cuatro entradas con cuatro hits y tres carreras limpias en su cuenta, dejando su efectividad en 4.76 y su récord en 0-2. Los relevistas neoyorquinos —seis en total— mantuvieron el juego sin más anotaciones hasta la novena, pero el problema no era el relevo: era que el ataque propio no movía las agujas.
Dos errores defensivos de los Yankees complicaron algunos turnos y reflejaron una tarde en la que el equipo simplemente no estuvo afinado. Con 7 hits de cada lado, la diferencia la hizo lo que ocurrió cuando los corredores llegaron a base: Cincinnati aprovechó sus oportunidades; Nueva York, no.
Noelvi Marte cerró la cuenta en la novena entrada con un doble de regla de tierra al jardín derecho que hizo anotar a Spencer Steer. El 4-1 definitivo. Marte terminó con dos hits y una remolcada en el día, y Blake Dunn también aportó dos imparables para los visitantes.
Tony Santillan selló el triunfo con dos entradas en blanco —cero hits, un ponche— para sumar su quinto salvado de la temporada. El trabajo del cuerpo de relevistas de Cincinnati fue sólido en conjunto: Sam Moll, Caleb Ferguson y Santillan combinaron cuatro entradas sin carreras tras la salida de Burns.
Los Rojos llegan a 37-39 con dos victorias al hilo, aunque siguen a 9.5 juegos de los Cerveceros de Milwaukee en la División Central de la Liga Nacional y a 2.5 del comodín. Los Yankees, en cambio, caen a 46-30 con dos derrotas consecutivas, aunque mantienen el liderato de la División Este de la Liga Americana con dos juegos sobre los Rays de Tampa Bay.
Dos derrotas seguidas no deberían alarmar a un equipo con +112 de diferencial de carreras en la temporada. Pero Burns estuvo demasiado afilado esta tarde, y eso no tiene otra explicación.

