Connelly Early llegó al T-Mobile Park el sábado por la noche y se llevó el partido en el bolsillo. Seis entradas, dos hits, una carrera y siete ponches. En béisbol, eso suele ser suficiente para ganar. Lo fue.
Los Medias Rojas de Boston vencieron a los Marineros de Seattle 5-1 y encadenaron su segunda victoria consecutiva, algo que no les sobraba con un récord de 31-43 que los tiene a 14.5 juegos de los Yankees de Nueva York en la División Este de la Liga Americana.
Seattle tomó ventaja temprano. En la baja de la primera entrada, Josh Naylor conectó un sencillo por el jardín central que trajo a J.P. Crawford desde tercera base y puso el 1-0. Emerson Hancock parecía cómodo al frente de ese marcador: durante cuatro entradas no cedió nada, acumuló ponches y mantuvo a Boston callado.
La cuarta entrada cambió el relato. Wilyer Abreu recibió un lanzamiento de Hancock y lo envió al jardín central: bambinazo de dos carreras, el noveno del año para el jardinero, que cruzó el plato junto a Anthony Seigler. El 2-1 duró dos entradas.
En la alta de la sexta entrada, Hancock no pudo con la presión. Con uno afuera, Caleb Durbin conectó un rodado al campo corto que produjo dos carreras y llevó el marcador a 4-1. Marcelo Mayer cerró la ofensiva de esa manga con otro sencillo que trajo a Jarren Durán desde segunda base para el 5-1 definitivo. Hancock salió del box con cuatro hits, cinco carreras limpias y el récord cayendo a 5-4.
Mientras el bullpen de Seattle intentaba contener el daño —cinco relevistas desfilaron por el montículo sin que ninguno permitiera carreras adicionales—, Early seguía dominando. Siete ponches en seis entradas completas, con apenas dos hits y dos boletos. Tyron Guerrero, Garrett Whitlock y Danny Coulombe cerraron el trabajo en orden: nueve outs sin hits, sin carreras, con solo tres ponches adicionales que redondearon una tarde impecable para el cuerpo de relevistas de Boston.
El triunfo no mueve montañas en la tabla. Los Medias Rojas siguen en el sótano de su división y a 5.5 juegos del comodín. Pero para Seattle el golpe duele más: los Marineros, que encabezan la División Oeste de la Liga Americana con marca de 39-39, acumulan ahora dos derrotas consecutivas y han ganado solo tres de sus últimos diez partidos. Con los Atléticos de Las Vegas a apenas medio juego, el liderato divisional se sostiene por muy poco.

