Once ponches. Cero boletos. Una efectividad de temporada de 1.97. Y aun así, Bryce Miller salió del PNC Park este jueves con la derrota.
Esa es la historia del partido de la tarde del 25 de junio: un lanzador que hizo casi todo bien y no recibió nada a cambio. Los Piratas de Pittsburgh vencieron a los Marineros de Seattle 5-1 con una combinación de jonrones oportunos y relevo eficiente que neutralizó la actuación de Miller antes de que pudiera definir el juego.
Miller trabajó 5.2 entradas con autoridad. Cinco imparables, tres carreras limpias y once chocolates sin conceder un solo boleto es una línea que en muchos partidos basta y sobra. No fue el caso. Los Piratas le pegaron cuando importaba, y el daño llegó temprano.
Brandon Lowe abrió la cuenta en la baja de la primera entrada con un bambinazo al jardín central derecho. Un solitario, pero suficiente para poner a Pittsburgh al frente desde el arranque.
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— MLB HR Videos (@MLBHRVideos) June 25, 2026 Luego, en la baja de la tercera entrada, Henry Davis amplió la ventaja con un vuelacercas de dos carreras al jardín central derecho que anotó a Jared Triolo y dejó el marcador 3-0. Con esa distancia y Miller aún en el montículo, el partido ya tenía una dirección clara.
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— MLB HR Videos (@MLBHRVideos) June 25, 2026 Los Marineros descontaron en la alta de la quinta entrada cuando J.P. Crawford conectó un sencillo al jardín derecho que cruzó a Mitch Garver. Fue el único momento en que Seattle estuvo cerca, aunque seguía abajo 3-1 y con poco margen para maniobrar.
Bubba Chandler, el abridor ganador, no tuvo la tarde de Miller en términos de dominio —cuatro ponches, tres boletos y una carrera en 5.1 entradas—, pero hizo lo necesario. Llega ahora a 3-7 con efectividad de 4.42 en la temporada, y este triunfo llega en el momento adecuado para un lanzador que necesitaba sumar.
El relevo de Pittsburgh terminó el trabajo. En la baja de la octava entrada, con el marcador todavía 3-1, Lowe conectó un línea al jardín central que anotó a Davis y puso el 4-1. Momentos después, Ryan O’Hearn remolcó a Bryan Reynolds con otro sencillo de línea al jardín derecho para el 5-1 definitivo. Dos imparables, dos carreras, y el partido cerrado.
Lowe terminó el día con dos hits en cuatro turnos, un jonrón —el 19.° de la temporada— y dos carreras impulsadas. Davis aportó dos hits en tres turnos, su sexto cuadrangular del año y dos remolcadas, además de anotar dos veces. Fueron los dos bates que decidieron el resultado.
Del lado de Seattle, el relevo no ayudó. Alex Hoppe permitió tres hits y dos carreras limpias en una entrada en la octava, que fue donde Pittsburgh terminó de sentenciar el partido. Eduard Bazardo y Gabe Speier trabajaron sin daño, pero el resultado ya no tenía remedio.
Con la derrota, los Marineros quedan 41-41 y acumulan dos caídas consecutivas. Siguen al frente de la División Oeste de la Liga Americana, pero con apenas medio juego de ventaja sobre los Atléticos de Las Vegas y a dos de los Astros de Houston. Un liderato que se siente frágil cuando el mejor lanzador del día termina con la derrota.
Los Piratas, por su parte, llegan a 41-40 con dos victorias seguidas. Están a 9.5 juegos de los Cerveceros de Milwaukee en la División Central de la Liga Nacional, y a 2.5 del comodín. No es una posición cómoda, pero este tipo de tardes —en casa, con el pitcheo funcionando— es lo que mantiene viva esa distancia manejable.
Miller ponchó once bateadores y no regaló una base. Fue suficiente para todo menos para ganar.

