Catorce imparables, diez carreras y Miles Mikolas en modo cirujano durante siete entradas. Eso fue suficiente para que los Nacionales de Washington despacharan hoy a los Marineros de Seattle con un contundente 10-1 en el Nationals Park.
El partido lo decidió una sola entrada: la cuarta. Emerson Hancock, que llegaba con un récord de 5-3 y una efectividad de 3.28, no pudo con la alineación local. Cinco carreras en esa manga —la más productiva de la noche— bastaron para romper cualquier intento de partido. Keibert Ruiz abrió el camino con un sencillo que empujó la primera carrera del maratón. Luego Daylen Lile dobló con fuerza al jardín derecho para hacer el 3-1.
El golpe de gracia lo dio Nasim Nuñez: rodado al centro que remolcó dos más y puso el marcador 5-1. La baja de la cuarta entrada no terminó ahí: Jorbit Vivas llegó a base por opción del fildeador y anotó Nuñez para cerrar el capítulo en 6-1. Hancock salió del box tras cuatro entradas, nueve hits y seis carreras limpias en su haber.
Del otro lado, Mikolas fue la historia que los Nacionales necesitaban contar. Siete entradas completas, apenas tres imparables, cero carreras y tres ponches. No fue un duelo de pitcheo —el marcador lo deja claro—, pero sí una actuación que le quitó toda posibilidad de reacción a Seattle. Cuando el abridor rival se fue al banco en la cuarta entrada y el tuyo sigue en el montículo hasta la séptima, el partido tiene dueño desde temprano. Mikolas mejoró su récord a 2-5, aunque esta noche sus números en la lomita dijeron otra cosa.
James Wood y Keibert Ruiz fueron los nombres propios de la ofensiva local. Wood conectó su vigésimo jonrón de la temporada en la primera entrada para empatar el partido de inmediato —los Marineros habían anotado en la alta con un doble de Josh Naylor—, y en la octava entrada dobló al centro para impulsar otra carrera. Terminó con tres hits en cuatro turnos, dos remolcadas y dos anotadas. Ruiz fue igual de productivo: tres imparables, un cuadrangular solitario en la séptima entrada y dos carreras empujadas. La alineación de Washington no tuvo un hueco.
La octava entrada certificó lo que ya era evidente. Jacob Young dobló para hacer el 8-1, Wood volvió a conectar de doble para el 9-1, y Dylan Crews cerró la cuenta con un rodado productor que completó las diez carreras. Tres hits, tres carreras en la última manga productiva de la noche.
Para los Marineros, el resultado duele en más de un sentido. Llegan con dos derrotas consecutivas y un registro de 37-36, liderando la División Oeste de la Liga Americana por apenas medio juego sobre los Atléticos de Las Vegas. Con un diferencial de carreras de +20 en la temporada, noches como esta pesan en la columna.
Los Nacionales, en cambio, encadenan dos victorias y quedan 37-35. Están a un juego del comodín y a 9.5 de los Bravos de Atlanta en la División Este de la Liga Nacional. No es poco terreno, pero el béisbol de Washington en las últimas semanas —6-4 en los últimos diez partidos— sugiere que este equipo tiene intención de seguir apretando.
Con Mikolas así de afilado y Wood ya en veinte jonrones a mediados de junio, los Nacionales tienen argumentos para pensar en octubre. La pregunta es si el calendario les alcanza.

