Quince imparables. Ocho carreras. Y los Rays de Tampa Bay sin anotar una sola. Anoche en el Angel Stadium, los Angelinos de Los Ángeles no dejaron margen de duda: ganaron 8-0 y extendieron su racha a cuatro victorias consecutivas.
José Soriano fue el punto de partida. El derecho trabajó cinco entradas completas con apenas tres hits, sin carreras limpias y cinco ponches, y le entregó a su cuerpo de relevistas una ventaja que nunca estuvo amenazada. Con récord de 8-4 y una efectividad de 2.79 en la temporada, Soriano lleva el año que llevan los ases cuando están bien afinados: el resultado casi siempre está decidido antes de que lleguen los últimos turnos.
Pero si Soriano puso el candado, fue la alineación de los Angelinos la que construyó la casa. La sexta entrada abrió la caja: Denzer Guzmán conectó un sencillo de línea al jardín central que metió a Jo Adell y a Nolan Schanuel, y Donovan Walton remató con un doble al jardín derecho que sumó una más. Tres carreras en la baja de la sexta entrada y el partido empezó a tomar otra forma.
La séptima entrada terminó de definirlo. Jose Siri sacó un vuelta cercas al jardín central con Zach Neto en base —dos carreras de un solo swing—, y después Guzmán y Walton volvieron a aparecer con sencillos que pusieron el marcador en 8-0. Cuatro carreras en esa manga, siete en las últimas dos. Los Rays de Tampa Bay usaron cinco lanzadores sin encontrar la manera de parar la sangría: Garrett Cleavinger cedió dos carreras en apenas un tercio de entrada, y Cole Sulser entregó cuatro más en dos tercios.
Guzmán terminó la noche con dos hits y tres carreras impulsadas. Walton conectó tres imparables y remolcó dos. Siri aportó su tercer jonrón de la temporada y dos impulsadas. Cuando tres bateadores distintos hacen daño de esa manera en las mismas dos entradas, el marcador final casi se explica solo.
Para los Rays, la derrota duele más por lo que implica en la tabla. Con récord de 40-27, siguen a solo un juego de los Yankees de Nueva York en la División Este de la Liga Americana, pero llevan dos caídas consecutivas en un tramo del calendario que no perdona. Los Angelinos, en cambio, están a 7.5 juegos de los Marineros de Seattle en la División Oeste de la Liga Americana y su diferencial de carreras en la temporada sigue en números negativos, pero cuatro victorias seguidas son cuatro victorias seguidas. A veces el béisbol regala rachas donde menos se esperan.

