Rodolfo Durán no figura entre los bateadores que uno espera que decidan un partido. Su promedio de .176 en la temporada lo dice todo. Pero esta noche en el Oriole Park at Camden Yards, el receptor de los Padres de San Diego fue el hombre del partido: jonrón de dos carreras en la séptima entrada, doble productor en la segunda, tres remolcadas en total. San Diego ganó 5-2 y encadenó su segunda victoria consecutiva.
El partido tuvo un guion sencillo pero con sus matices. Los Padres se fueron al frente en la alta de la segunda entrada con dos carreras fabricadas gracias al doble de Durán que trajo a casa a Samad Taylor, seguido de un sencillo de Fernando Tatis Jr. que empujó a Durán. Baltimore respondió en la baja de la quinta entrada con el séptimo jonrón de la temporada de Jeremiah Jackson, un vuelacercas al jardín derecho que puso el marcador 2-1. El juego se mantuvo así hasta que Durán volvió a hablar.
En la alta de la séptima entrada, con Will Wagner en base, el receptor conectó un bambinazo al jardín central que abrió la ventaja a tres carreras. Los Orioles descontaron de inmediato en la baja de esa misma entrada con un sencillo de Gunnar Henderson que trajo al plato a Blaze Alexander, pero San Diego cerró la cuenta en la novena con un elevado de sacrificio de Tatis Jr. que, tras revisión de jugada, fue validado como carrera anotada.
Walker Buehler no estuvo brillante, pero cumplió. El derecho trabajó cinco entradas completas, cedió seis imparables y una carrera limpia, con cinco ponches y sin boletos. Es suficiente para llevarse la victoria y mejorar a 4-3 en la temporada. Trevor Rogers, por su parte, aguantó seis entradas para Baltimore pero no pudo sostener la ventaja que su equipo nunca tuvo: cinco hits, dos carreras limpias y cuatro ponches en una noche donde el daño real lo hicieron los propios Orioles.
Tres errores defensivos de Baltimore. Ese número resume buena parte de lo que ocurrió esta noche. No todos se tradujeron directamente en carreras anotadas, pero marcaron el tono de una actuación en el campo que no ayudó a Rogers ni a los relevistas que vinieron después.
Mason Miller cerró el juego con autoridad: 1.1 entradas, ningún imparable, tres ponches. Su decimonoveno salvado de la temporada, con una efectividad de 0.90 que lo convierte en uno de los cerradores más dominantes del circuito ahora mismo.
Con el triunfo, los Padres quedan 37-33 y se mantienen en zona de comodín, a 7.5 juegos de los Dodgers de Los Ángeles en la División Oeste de la Liga Nacional. Baltimore cae a 34-39, ya a 10.0 juegos del liderato de la División Este de la Liga Americana y a 2.5 del comodín. Dos derrotas consecutivas para un equipo que necesita exactamente lo contrario.

