Tres cuadrangulares. Once imparables. Y un pitcheo que nunca cedió terreno. Los Cachorros de Chicago se llevaron anoche el Oracle Park de San Francisco con un 6-1 que fue más cómodo de lo que el marcador sugiere, extendiendo su racha a tres victorias consecutivas.
Pete Crow-Armstrong abrió el camino desde la primera entrada con un bambinazo al centro-izquierda que puso a los Cachorros al frente desde el inicio.
Pete Crow-Armstrong sends the first pitch of the game out of the park 💪 pic.twitter.com/tSub5Iu7io
— MLB (@MLB) June 14, 2026 Fue el doceavo jonrón de su temporada y la señal de que Chicago venía con intenciones claras. Los Gigantes respondieron con un triple de Luis Arráez en la baja de la tercera entrada que descontó a 3-1, pero fue el único momento de tensión real de la noche.
La quinta entrada terminó de definirlo todo. Ian Happ mandó un elevado al jardín izquierdo para su decimosexto cuadrangular del año, y Pedro Ramírez lo siguió de inmediato con otro al jardín central. Dos jonrones consecutivos en la misma entrada, marcador 6-1, y el Oracle Park en silencio.
Ben Brown hizo lo suyo en el montículo: cinco entradas completas, siete imparables y una sola carrera limpia, con tres ponches y tres boletos. No fue su noche más limpia en cuanto a control, pero supo salir de los aprietos y mantener la ventaja intacta cuando los Gigantes tuvieron opciones. El récord queda en 3-2 con una efectividad de 1.74, números que hablan de un lanzador en uno de los mejores momentos de su carrera.
Del otro lado, Trevor McDonald no llegó a completar cuatro entradas. Salió en la cuarta entrada con dos outs ya registrados, habiendo permitido seis hits y cuatro carreras limpias. Su efectividad trepa a 4.64 en una temporada que no está siendo fácil para él ni para los suyos.
El relevo de los Cachorros fue impecable: Ethan Roberts, Phil Maton y Caleb Thielbar combinaron cuatro entradas sin permitir una sola carrera limpia, sumando cuatro ponches entre los tres. Thielbar cerró con salvado.
Chicago llega a 37-34 y sigue en zona de comodín de la Liga Nacional, a 6.5 juegos de los Cerveceros de Milwaukee, líderes de la División Central. San Francisco, en cambio, cae a 28-43 y se aleja aún más de cualquier conversación postemporal: nueve juegos atrás en la carrera por el comodín y con un diferencial de carreras en temporada de menos 60.
Tres jonrones en un mismo partido no son casualidad. Para los Cachorros, que acumulan cinco victorias en sus últimos diez, esta racha llega en el momento justo para no perder terreno en una división donde cada juego cuenta.

