Un bambinazo de Freddie Freeman al jardín central en la baja de la sexta entrada. Eso fue todo lo que necesitaron los Dodgers de Los Ángeles para borrar un déficit de dos carreras y vencer esta noche a los Rays de Tampa Bay, 5-4, en el UNIQLO Field at Dodger Stadium.
Freddie Freeman – Los Angeles Dodgers (12) pic.twitter.com/J8oFI6blIh
— MLB HR Videos (@MLBHRVideos) June 17, 2026 El partido se había puesto cuesta arriba. Tampa Bay llegó a la quinta entrada con el marcador en contra por 0-2 y respondió con cuatro carreras en la parte alta de esa manga: un elevado de sacrificio de Taylor Walls, un sencillo de Yandy Díaz, un out forzado de Junior Caminero y un sencillo de Richie Palacios fueron desgranando el marcador hasta poner a los Rays arriba 4-2. Cuatro carreras distintas, fabricadas con paciencia, no con poder. Los Dodgers tenían trabajo por hacer.
Los locales recortaron a 4-3 en la baja de esa misma quinta entrada, cuando Kyle Tucker recibió una base por bolas con las bases llenas y Freddie Freeman cruzó el plato. Pero el golpe que cerró el partido llegó una entrada después. Freeman abrió la baja de la sexta con un vuelacercas al centro que hizo anotar a Andy Pages y puso el marcador 5-4. No hubo más anotaciones.
El encargado de sostener esa ventaja mínima fue Shohei Ohtani, que cargó con la decisión pese a haber entregado las cuatro carreras de la quinta. El japonés trabajó seis entradas completas: siete imparables, cuatro carreras limpias, cinco ponches y un boleto. No fue su mejor noche, pero su récord queda en 7-2 con una efectividad de 1.47 en la temporada. Que el juego se lo anoten a él habla de cómo se distribuye la responsabilidad cuando el bullpen aguanta.
Y aguantó. Alex Vesia cerró la novena entrada con cero hits, aunque tuvo que sortear tres bases por bolas antes de registrar el último out. Su tercer salvado de la temporada, con el corazón en la mano.
Por Tampa Bay, Shane McClanahan no llegó a la cuarta entrada: salió con dos outs en esa manga tras regalar cinco boletos y permitir dos carreras en 3.2 entradas de trabajo. Los Rays usaron cinco lanzadores en total; Kevin Kelly cargó con la derrota tras permitir dos carreras en 1.2 entradas, con el jonrón de Freeman como el golpe definitivo.
Los Rays acumulan tres derrotas consecutivas y quedan 41-30, a 3.5 juegos de los Yankees de Nueva York en la División Este de la Liga Americana. El diferencial de carreras en la temporada es apenas de +5, y el colchón hacia el comodín se ha reducido a seis juegos. No es una crisis, pero tampoco es cómodo perder así de ajustado tres noches seguidas.
Los Dodgers, en cambio, encadenan tres victorias y consolidan el primer lugar de la División Oeste de la Liga Nacional con marca de 48-27. Con un diferencial de +144 en la temporada, este equipo no gana de chiripa: gana porque tiene margen para remontar, y esta noche lo demostró con un solo swing.

