Siete entradas. Dos hits. Un boleto: ninguno. Así trabajó esta noche Peter Lambert en el Daikin Park, y con eso fue más que suficiente para que los Astros de Houston derrotaran a los Tigres de Detroit 4-2 y encadenaran su segunda victoria consecutiva.
Lambert no necesitó lanzar con fuego: necesitó lanzar con precisión. Solo una carrera limpia le anotaron en sus siete entradas de trabajo, con cinco ponches y sin conceder un solo boleto. Es el tipo de actuación que hace olvidar el marcador y obliga a hablar del hombre en el montículo. Con este triunfo, el serpentinero derecho llega a 6-4 en la temporada con una efectividad de 3.23.
El partido lo abrió Jeremy Peña en la baja de la tercera entrada, cuando mandó un línea al jardín izquierdo que terminó siendo jonrón. Fue su cuarto cuadrangular del año y puso a Houston al frente desde temprano. Después, en la quinta entrada, los Astros ampliaron la ventaja con dos carreras más: primero un doble de Yordan Álvarez que metió a Christian Vázquez, y luego Isaac Paredes extendió el daño con otro doble que anotó al propio Álvarez. En tres turnos, los Astros habían construido una ventaja de tres carreras que Detroit nunca pudo remontar.
Peña cerró su noche con otro sencillo productor en la baja de la sexta entrada —esta vez con algo de drama, ya que los Astros pidieron revisión en una jugada de etiquetada que fue confirmada— para dejar el marcador en 4-0. El campocorto terminó 2 de 4 con 2 remolcadas y un jonrón: la noche más completa del orden al bate de Houston.
Casey Mize, abridor de los Tigres, salió del box en la quinta entrada con dos outs, después de absorber tres carreras limpias en 4.2 entradas. Su efectividad en la temporada sube a 2.58, pero el récord cae a 2-4. El relevo no pudo evitar el cuarto punto de Houston, y cuando llegaron los turnos de Detroit para responder, Lambert ya tenía el juego bajo control.
Los Tigres respondieron con lo único que tenían: dos jonrones solitarios. Kerry Carpenter sacó un elevado al jardín izquierdo en la séptima entrada para el 1-4, y Kevin McGonigle hizo lo mismo en la novena entrada para el 2-4 final. Ambos cuadrangulares llegaron demasiado tarde y con las bases limpias, lo que resume bien la noche ofensiva de Detroit: tres hits en total, sin capacidad de encadenar carreras cuando importaba.
Josh Hader cerró el juego en la novena entrada con tres ponches, aunque permitió una carrera. Su efectividad se mantiene en 1.29 y suma su cuarto salvado del año.
Con la derrota, los Tigres caen a 30-44 y acumulan su segunda caída seguida. Siguen novenos en la División Central de la Liga Americana, a 9.0 juegos del liderato y a 6.5 del comodín. Los Astros, por su parte, llegan a 35-41 y recortan a 2.5 juegos del comodín, aunque su diferencial de carreras en la temporada de -41 advierte que el camino hacia octubre no será cómodo.
Lambert les dio a los Astros exactamente lo que necesitaban esta noche. La pregunta es si el bullpen y el orden al bate pueden sostener ese tipo de juego cuando el abridor no llegue tan lejos.

