Catorce imparables, seis carreras y un cuerpo de relevistas que no cedió terreno. Los Padres de San Diego visitaron el Busch Stadium esta noche y se llevaron una victoria 6-1 sobre los Cardenales de San Luis que no tuvo réplica desde la primera entrada.
Manny Machado abrió el marcador en la alta de la primera entrada con un elevado de sacrificio que mandó a casa a Samad Taylor. Desde ahí, San Diego fue construyendo su ventaja con paciencia: Xander Bogaerts empujó otra en la cuarta entrada con un rodado al jardín derecho, y Fernando Tatis Jr. amplió la diferencia a tres en la quinta con un línea al centro que trajo a Will Wagner. Los Cardenales respondieron en la baja de esa misma quinta entrada cuando Alec Burleson conectó un sencillo para recortar a 3-1, pero ese fue el único destello ofensivo de San Luis en toda la noche.
El partido se cerró en la alta de la novena entrada. Tatis Jr. abrió con un sencillo de línea al jardín derecho que anotó a Sung-Mun Song y puso el marcador 4-1. Luego llegó Jackson Merrill: elevado al jardín derecho que los árbitros revisaron y confirmaron como jonrón, su octavo del año, con dos carreras remolcadas. El 6-1 definitivo.
Merrill terminó 3-de-5 con 2 remolcadas y una carrera anotada. Tatis Jr. también fue 3-de-5 con 2 remolcadas. Bogaerts aportó 2 hits en 4 turnos y una remolcada. San Diego bateó catorce incogibles en total y no cometió un solo error defensivo.
Kyle Leahy cargó con la derrota pese a una salida razonable: seis entradas completas, siete hits, tres carreras limpias y siete ponches, aunque sus números de temporada —récord 5-4 y efectividad de 4.63— reflejan que la noche no fue catastrófica para él, sino insuficiente. El problema fue que enfrente estaba un pitcheo de San Diego que no dio respiro.
Griffin Canning, quien llegaba con récord de 1-5 y efectividad de 6.64, se llevó la victoria trabajando 4.1 entradas desde el relevo. Kyle Hart cerró sin hits en 1.2 entradas, y Jason Adam y Adrian Morejon terminaron la tarea con entradas limpias cada uno.
Los Padres quedan 38-35 en la temporada, segundos en la División Oeste de la Liga Nacional, a nueve juegos de los Dodgers de Los Ángeles pero dentro de la zona de comodín. Los Cardenales, que habían ganado seis de sus últimos diez, sufren su primera caída consecutiva y se mantienen 40-32, a 5.5 juegos de los Cerveceros de Milwaukee al frente de la División Central de la Liga Nacional.
San Diego tiene 14 hits esta noche y un diferencial de carreras en temporada que sigue en negativo. Para un equipo que aspira al postemporada, noches así —contundentes, limpias, con el relevo funcionando— son exactamente lo que necesitan acumular.

