Siete brazos distintos. Nueve entradas. Y los Medias Rojas de Boston sin anotar una sola vez en su propio estadio.
Los Azulejos de Toronto se llevaron anoche el partido con marcador de 3-0 en el Fenway Park, no porque su ofensiva arrasara, sino porque su cuerpo de relevistas convirtió el juego en una pesadilla para Boston desde la segunda entrada en adelante. Con Braydon Fisher fuera del box en la baja de la segunda entrada con apenas un out, Toronto recurrió a seis relevistas que entre todos permitieron siete hits, no cedieron una sola carrera limpia y dejaron a los Medias Rojas con las manos vacías en nueve turnos al bate.
El trabajo más importante de la noche lo hizo Simeon Woods Richardson, que cargó con la victoria pese a un récord de 1-7 y una efectividad de 6.75 en la temporada. Anoche fue otro pitcher: tres entradas completas, solo tres hits, sin carreras y un mando suficiente para mantener el juego controlado mientras Toronto construía su ventaja. No fue una actuación de All-Star, pero fue exactamente lo que el equipo necesitaba en el momento que lo necesitaba.
Las carreras llegaron en dos momentos concretos. En la alta de la tercera entrada, Andrés Giménez empujó la primera con un sencillo al jardín derecho que anotó a Davis Schneider, y Vladimir Guerrero Jr. completó la entrada con un rodado que sacó el out en primera pero también anotó a Giménez. Toronto arrancó con dos de ventaja sin necesitar un batazo de poder. Luego, en la alta de la octava entrada, Guerrero Jr. cerró la cuenta con otro sencillo, esta vez al jardín central, que anotó a Giménez por segunda vez en la noche.
Guerrero Jr. terminó 2 de 4 con 2 remolcadas. Giménez, también 2 de 4, impulsó 1 carrera y anotó en dos ocasiones. Números modestos sobre el papel, suficientes para ganar cuando el pitcheo hace su parte.
Del lado de Boston, Jake Bennett trabajó bien: 5.1 entradas, solo 3 hits, 2 carreras limpias y 5 ponches sin conceder boletos. El problema no fue él. El problema fue que los Medias Rojas batearon 7 hits en total y no convirtieron ninguno en carrera. Wilyer Abreu fue el más activo con 2 imparables en 5 turnos, pero el equipo no logró encadenar nada en los momentos que importaban.
Louis Varland cerró el juego con su salvado número 14 de la temporada: una entrada perfecta, sin hits, con 3 ponches. Su efectividad de 0.90 en la temporada habla por sí sola.
Con la victoria, Toronto llega a 36-38 y suma su segunda victoria consecutiva. Sigue en zona de comodín, a 10.0 juegos de los Yankees de Nueva York en la División Este de la Liga Americana, pero con un registro de 6-4 en sus últimos diez partidos que sugiere un equipo que está encontrando su paso. Boston, en cambio, acumula su tercera derrota seguida y cae a 29-42, a 5.5 del último comodín disponible. Con un registro de 3-7 en sus últimos diez, los Medias Rojas están mirando el verano desde un lugar muy incómodo.

