Ocho entradas y dos tercios de silencio absoluto. Yoshinobu Yamamoto llevaba retirados a sus primeros 23 bateadores consecutivos cuando un error de Mookie Betts en la octava entrada le abrió la puerta a Chase Meidroth y le quitó la perfección. Lo que no pudo quitarle fue la noche: los Dodgers de Los Ángeles aplastaron a los Medias Blancas de Chicago 7-1 el sábado, con Yamamoto como figura central y Max Muncy destruyendo la ofensiva rival con dos jonrones y cuatro carreras impulsadas.
Fue la revancha inmediata. Un día antes, Chicago había ganado el primer juego de la serie 8-2 y había extendido su racha a ocho victorias consecutivas en casa —algo que los Medias Blancas no lograban desde agosto de 2020. Yamamoto se encargó de cerrar esa historia.
El japonés de 27 años llegó al montículo con precisión quirúrgica desde el primer lanzamiento. Abridor tras bateador, el juego sin hit tomó forma y la tensión en el estadio —37.832 aficionados con entradas agotadas— fue creciendo entrada a entrada. Yamamoto ponchó a siete, terminó con 109 lanzamientos (74 en zona de strike) y no salió del juego hasta la novena entrada. Fue su cuarta victoria consecutiva, y su récord quedó en 7-4 en la temporada.
El momento que detuvo la hazaña llegó con Tristan Peters en la caja de bateo. Peters tomó una recta de 96.6 mph y la mandó al otro lado de la barda: su tercer jonrón del año, un vuelacercas que rompió el juego sin hits en la novena y le anotó la única carrera a Chicago. Yamamoto salió del juego tras ese episodio; Alex Vesia cerró el trabajo desde el bullpen.
Pero para entonces, los Dodgers ya tenían el resultado en el bolsillo. Shohei Ohtani marcó el tono desde el primer turno al bate: cuadrangular para abrir el marcador, una señal de lo que vendría. Muncy hizo el resto con sus dos bambinazo y cuatro remolcadas, suficientes para hundir a Sean Burke, quien aguantó solo cuatro entradas, permitió seis hits y se fue cargando cuatro carreras. Su récord bajó a 3-4.
Jacob Gonzalez y Edgar Quero también figuraron en la alineación de Chicago sin poder frenar a Yamamoto durante los primeros 23 turnos. La pregunta que queda abierta es cuánto falta para que el serpentinero complete la faena que estuvo tan cerca de lograr este sábado.

