Iban perdiendo 7-5 entrando a la octava entrada. Cuatro jonrones en el bolsillo y aún así abajo en el marcador. Los Astros de Houston necesitaban algo más, y anoche en el Kauffman Stadium lo encontraron: dos veces, en dos turnos distintos, de la manera más incómoda posible para los Reales de Kansas City.
El partido lo marcó la sexta entrada. Kansas City llegaba al turno con el juego empatado a cuatro y lo abandonó con una ventaja de tres carreras que parecía suficiente para una tarde de sábado. Carter Jensen conectó un doble de línea al jardín central que limpió las bases: Salvador Pérez, Michael Massey y Lane Thomas cruzaron el plato. Marcador: 7-5 a favor de los Reales. El relevo de Houston ya había absorbido el golpe de Enyel De Los Santos —dos carreras limpias en apenas un tercio de entrada— y el bullpen local olía a victoria.
Pero Jose Altuve tiene la costumbre de aparecer cuando el partido lo necesita. En la alta de la octava entrada, con Isaac Paredes en base, el segunda base veterano sacó un vuelacercas al jardín izquierdo que empató todo a siete. Era su sexto cuadrangular del año, y en ese momento valía más que los cinco anteriores juntos.
Lo que siguió fue una novena entrada que los Reales preferirán olvidar. Con un out y Joey Loperfido en primera base, Christian Walker le pegó un rodado al campo corto. Bobby Witt Jr. inició el doble play hacia segunda, pero Yordan Álvarez fue puesto out y Walker llegó a primera —y Loperfido, que ya corría, cruzó el plato con la carrera del triunfo. Una carrera que no entró por un bambinazo ni por un doble de línea: entró por un out forzado en una jugada de rutina que se convirtió en lo más importante de la noche.
Alex Lange recibió la derrota —su cuarta de la temporada contra ninguna victoria— después de permitir esa carrera en 1.2 entradas de trabajo. Bryan King se llevó el triunfo con una entrada en blanco y un ponche. Bryan Abreu cerró la novena con un hit permitido pero sin daño, sumando su quinto salvado del año.
Del lado ofensivo de Houston, la historia la escribieron tres bates. Walker terminó con un jonrón de dos carreras en la cuarta entrada —el décimoctavo del año— más la jugada decisiva en la novena, para un total de tres remolcadas en la noche. Altuve aportó dos impulsadas con su cuadrangular. Brice Matthews, que no suele aparecer en las conversaciones grandes, conectó también un vuelacercas de dos carreras en la quinta entrada que empató el juego por primera vez a cuatro.
Por Kansas City, Jensen fue el bateador más productivo con tres remolcadas, pero no alcanzó. Los Reales acumulan ya cuatro derrotas consecutivas y se hunden a 10.5 juegos del primer lugar en la División Central de la Liga Americana, con un diferencial de carreras en temporada de -53 que cuenta la historia de un equipo que sigue buscando consistencia.
Los Astros, por su parte, encadenan dos victorias seguidas y recortan terreno en la División Oeste de la Liga Americana, aunque siguen a cuatro juegos de los Marineros de Seattle. Con 33-39, el comodín tampoco está cerca: a 2.5 juegos, hay margen, pero no holgura.
Anoche bastó con no rendirse. En béisbol, a veces eso es suficiente.

