Perder en casa, en el partido que lo define todo, con una remontada de 16 puntos en contra. Eso fue lo que vivió Victor Wembanyama este sábado cuando los New York Knicks se llevaron las Finales de la NBA ante los San Antonio Spurs con marcador de 94-90.
No hubo forma de frenar a Jalen Brunson. El base neoyorquino firmó 45 puntos para liderar la remontada y se colgó el título de MVP de las Finales. Los Knicks, que llegaron a estar 16 puntos abajo, cerraron el partido con una intensidad que los Spurs no pudieron contener. Nueva York festejó su primer campeonato de la NBA en 53 años.
Wembanyama no esquivó el dolor. Al final del partido, el pívot de los Spurs habló con una franqueza poco común en el deporte de élite.
«Extremadamente. Duele. Duele mucho. Pero no voy a huir de eso. Voy a usarlo como combustible»
Victor WembanyamaY fue más lejos todavía al reflexionar sobre lo que significa esta derrota en su carrera.
«Creo que, comparado con cualquier cosa anterior, esta es la mayor lección de mi vida, el momento de aprendizaje más grande. No puedo decir exactamente cuál es la lección, pero sin duda estamos aprendiendo de esto. Estoy aprendiendo más que en cualquier otro momento de mi vida»
Victor WembanyamaLa pregunta que queda abierta es cuándo volverán los Spurs a pisar unas Finales, y si Wembanyama cumplirá su promesa de convertir esta derrota en el motor de algo más grande.

