Cincuenta y tres años de espera terminaron el sábado por la noche en el Madison Square Garden. Los New York Knicks vencieron a los San Antonio Spurs 94-90 en el quinto partido de las Finales de la NBA y se coronaron campeones por primera vez desde 1972, cerrando la serie 4-1.
El hombre que cargó la franquicia hasta el título fue Jalen Brunson. El base anotó 45 puntos —nuevo récord de los Knicks en un partido de Finales, superando los 38 que Willis Reed consiguió en el tercer juego de 1970— y en el momento más tenso del partido respondió con su mejor baloncesto: 13 puntos consecutivos en el último cuarto para borrar una desventaja de 16 y poner a Nueva York al frente para no soltarla más. Al final de la noche, Brunson se llevó el MVP de las Finales.
La remontada que cerró la serie
Los Spurs dominaron la mayor parte del quinto partido. Con 16 puntos de diferencia a su favor, San Antonio parecía forzar un sexto juego. Entonces Brunson tomó el balón y no lo soltó. Su racha de 13 puntos sin respuesta fue el filo que cortó el partido: los Knicks pasaron de perseguir a cerrar, y el marcador final de 94-90 selló la corona.
No fue el primer milagro de esta serie. En el cuarto partido, Nueva York había protagonizado la mayor remontada en la historia de las Finales de la NBA al remontar 29 puntos de desventaja para ganar 107-106. La canasta que consumó esa hazaña la anotó OG Anunoby con 1.2 segundos en el reloj.
Esos dos partidos reflejan algo más amplio: los Knicks terminaron la serie con marca perfecta de 4-0 en oportunidades de cerrar partido.
El reparto alrededor de Brunson
Mikal Bridges y Josh Hart sumaron 27 puntos entre los dos —Bridges con 14 y Hart con 13— para dar respiro a la carga ofensiva de su base. Karl Towns completó la noche histórica convirtiéndose en el segundo dominicano en ganar un anillo de campeón en la NBA.
Del lado de San Antonio, Dylan Harper aportó 25 puntos y Victor Wembanyama firmó una línea de 19 puntos, 14 rebotes y 5 tapones, números que hablan de un jugador que ya compite en otra dimensión aunque la serie no haya salido a su favor.
El camino de Brunson hasta aquí
Antes de esta noche, Brunson ya conocía lo que se siente ganar en grande: conquistó dos títulos de la NCAA con Villanova, en 2016 en Houston y en 2018 en San Antonio —la misma ciudad donde acaba de ganar su primer anillo de la NBA—. La simetría no pasó desapercibida.
Con 53 años de sequía cerrados y una remontada histórica de por medio, queda la pregunta de si este grupo de Knicks tiene madera para defender el título la próxima temporada.

