Cuarenta y cuatro partidos fuera. Eso es lo que lleva Francisco Lindor sin pisar un diamante de Grandes Ligas, y los Mets de Nueva York sienten cada uno de esos días desde el último lugar de la División Este de la Liga Nacional.
El viernes, el campocorto dio el primer paso concreto hacia su regreso: disputó un partido simulado de dos entradas, bateando contra un lanzador de la Clase A de Brooklyn sin correr las bases tras el contacto y fildeando roletazos. Nada espectacular a simple vista, pero suficiente para que el presidente de operaciones de béisbol, David Stearns, hablara con claridad sobre el horizonte.
A look at Francisco Lindor's simulated game action before today's Mets-Braves game
(via @AppleTV) pic.twitter.com/UnFVN3AYUH
— SNY (@SNYtv) June 13, 2026 «Nuestra expectativa es que juegue con nosotros este mes. No sé exactamente cuándo este mes, pero eso significa que nos estamos acercando. Queremos ir lo más rápido y de la manera más inteligente posible, y eso es un equilibrio delicado.»
David StearnsLa lesión llegó el 22 de abril, cuando Lindor sufrió una distensión en la pantorrilla izquierda corriendo las bases contra los Minnesota Twins. Desde entonces, Nueva York ha disputado 44 juegos sin él, con un balance exacto de 22 victorias y 22 derrotas.
El costo de la ausencia
La ironía del registro 22-22 es que en esos mismos 44 partidos los Mets vivieron lo peor de su temporada: una racha de 12 derrotas consecutivas en abril, la peor desde 2002. El equipo arrancó junio en medio de una secuencia de 25 partidos consecutivos contra equipos con récord positivo, y sigue enterrado en el sótano divisional.
Stearns no endulzó el diagnóstico.
«No cabe duda de que hemos jugado mejor desde abril, pero aún no hemos sido lo suficientemente consistentes como para salir del apuro en el que nos metimos ese mes. Y somos muy conscientes de ello. Así que tenemos que demostrarlo. Sigo creyendo que tenemos gente en el vestuario capaz de lograrlo.»
David StearnsLo que hace más llamativa la situación es el historial de Lindor con la franquicia. En sus primeras cinco temporadas con los Mets, el torpedero solo se había perdido 52 partidos en total. Antes de llegar a Nueva York, en sus primeras cuatro temporadas con Cleveland —sin contar la pandemia—, disputó al menos 143 juegos en cada una. La durabilidad era una de sus marcas registradas.
El camino de regreso
El mánager Carlos Mendoza explicó cómo se estructuran estos pasos controlados.
«Es más bien un entorno controlado, donde simulamos la acción del juego pero la controlamos. Lo repetirá la semana que viene, pero en lugar de dos entradas, serán tres o cinco. Y luego, al final de la semana que viene, veremos cuál es el siguiente paso.»
Carlos MendozaTras ese segundo partido simulado de entre tres y cinco entradas, Lindor aún necesitaría un período de rehabilitación en ligas menores antes de volver al roster activo. El proceso es escalonado y deliberado: la pantorrilla izquierda no admite apresuramiento.
Senga también avanza
Lindor no es el único que camina de regreso. El lanzador Kodai Senga, que realizó su propio partido de rehabilitación con el equipo de Doble-A de Binghamton el jueves, permitió solo un hit en seis entradas. El inicio se retrasó dos días por una irritación del nervio cubital, pero el resultado fue alentador. Ahora se espera que Senga realice una sesión de bullpen en Nueva York antes de al menos un partido más de rehabilitación.
Los Mets abren el viernes una serie de tres juegos ante los Bravos de Atlanta. Lindor no estará. Pero Stearns ya trazó la fecha: junio.

