Dos lanzadores con efectividad por debajo de 1.60. Un aniversario de debut. Y una serie que podría redefinir la carrera al Cy Young de la Liga Nacional.
Este fin de semana, los Filis de Filadelfia visitan Milwaukee para enfrentar a los Cerveceros en una serie de tres juegos que tiene como telón de fondo uno de los duelos de pitcheo más atractivos de la temporada: Jacob Misiorowski el viernes y Cristopher Sánchez el domingo, los dos principales candidatos al premio más codiciado para un lanzador.
Misiorowski, un año después
El viernes se cumple exactamente un año del debut de Misiorowski en Grandes Ligas. Lo que ha construido en ese tiempo es difícil de procesar. Convocado al Juego de Estrellas de la Liga Nacional con apenas cinco presentaciones en el bolsillo, el derecho de Milwaukee encabeza a los abridores calificados de la NL en cuatro categorías simultáneamente: efectividad (ERA) con 1.50, ponches con 116, WHIP con 0.81 y promedio de bateo de oponentes con .151. En 78 entradas, ha concedido solo 22 bases por bolas.
El número que mejor define su momento actual es 0.20: su efectividad en las últimas siete aperturas. Es la tercera cifra más baja en un lapso de siete salidas desde 1913 —excluyendo openers—. Las dos que la superan ocurrieron en 1968, el año antes de que se redujera la altura del montículo: Bob Gibson registró 0.14 y Don Drysdale 0.15. Misiorowski está en esa conversación.
En su última apertura, en el Coors Field ante los Rockies, lanzó el pitcheo más rápido registrado por un abridor desde que existe el seguimiento de pitcheos, en 2008: 103.7 millas por hora. Esa tarde acumuló 45 tiros a 101 mph o más. Su recta figura como el cuarto pitcheo más valioso en todo el béisbol según el Valor de Carreras.
Sánchez, el zurdo que reescribió el libro de los Filis
El domingo le corresponde a Cristopher Sánchez, y el zurdo venezolano llega en un estado que justifica cualquier conversación sobre el Cy Young. La campaña pasada terminó segundo de manera unánime detrás de Paul Skenes en la votación; esta temporada, los números sugieren que no quiere conformarse con ese lugar.
Sánchez lidera a los lanzadores calificados de la NL en entradas con 93.1 y en juegos completos con uno. Ocupa el segundo puesto en efectividad (1.54), en ponches (113) y en victorias (8, empatado). Al llegar al jueves, encabezaba a todos los lanzadores de las Mayores en fWAR con 3.9. Su cambio de velocidad es, según el Valor de Carreras, el pitcheo más valioso en las Grandes Ligas en lo que va del año.
En algún momento de esta temporada, Sánchez rompió el récord de los Filis en racha de entradas en blanco, una marca que tenía 115 años de vida, y estableció el récord histórico de episodios perfectos para un zurdo al acumular 50.2 innings consecutivos sin permitir anotación —la tercera racha más larga en la historia de MLB—. Esa racha se rompió hace dos aperturas, pero el nivel no bajó: el lunes ante los Azulejos de Toronto, Sánchez ponchó a 10 en siete entradas. Lleva siete aperturas consecutivas de siete innings o más, una racha que se remonta al 5 de mayo.
Harrison, el tercer hilo de la serie
El domingo también es el día de Kyle Harrison para los Cerveceros, quien cerrará la serie frente a Sánchez. El zurdo californiano no es un nombre menor: si tuviera las 8.1 entradas que le faltan para ser lanzador calificado, figuraría décimo en la NL en efectividad con 2.72, y ya aparece en el puesto 12 de la liga en ponches con 77.
Harrison llegó a esta semana con un historial impresionante: en sus primeras 11 aperturas de la temporada, no había permitido más de dos carreras en ninguna. El lunes esa racha se quebró de golpe: cedió 8 rayitas en 2.1 entradas ante los Atléticos de Las Vegas, en un partido que Milwaukee terminó ganando 15-14. Cómo responde ante los Filis dirá bastante sobre si ese caos fue una anomalía o algo más.
El contexto más amplio
Misiorowski y Sánchez no compiten solos. Entre los 12 abridores de la Liga Nacional que han lanzado 60 entradas o más con efectividad por debajo de 3.00 figuran Chase Burns de Cincinnati, Chris Sale de Atlanta, Skenes de Pittsburgh, Yoshinobu Yamamoto y Shohei Ohtani de Los Ángeles. La carrera al Cy Young de la NL es, por ahora, la más competida de la temporada.
Pero este fin de semana en Milwaukee, dos de los protagonistas principales se verán las caras —aunque desde el dugout, no desde el plato—. Una serie entre contendientes, con lanzadores de élite en el montículo y un premio que todavía no tiene dueño.

