13 pérdidas de balón y 21 puntos regalados a los San Antonio Spurs. Esa es la radiografía que Karl-Anthony Towns presentó para explicar la primera derrota de los New York Knicks en 46 días de competencia de postemporada.
«No hicimos lo que habíamos estado haciendo durante esos 13 partidos. Decidimos hacer algo diferente y eso no funciona», reconoció el pívot dominicano en rueda de prensa tras el tercer juego de las Finales de la NBA.
Towns señala las pérdidas, no el arbitraje
La derrota en el Juego 3 llegó después de que los Knicks encadenaran 13 victorias consecutivas en playoffs, una racha de 45 días sin perder que los había llevado hasta las Finales. Towns fue directo al señalar la causa del tropiezo: «Regalar balones es una forma muy clara de perder un partido, especialmente en los playoffs».
El propio Towns acusó el cambio. Terminó con 11 puntos y 8 rebotes, cifras notablemente inferiores a los 19,5 puntos y 12,5 rebotes que había promediado en los dos primeros juegos de la serie disputados en San Antonio.
Brown apunta al arbitraje; Towns discrepa
El entrenador Mike Brown dirigió sus críticas hacia el arbitraje y la diferencia en tiros libres entre ambos equipos. Towns, sin embargo, trazó una línea clara entre esa lectura y la suya propia cuando fue consultado al respecto.
«Eso no nos costó el partido. Perdimos balones, no ejecutamos bien y no hicimos las cosas que nos llevaron a ganar 13 partidos seguidos. Así es como se pierde un partido», respondió el dominicano.
La lectura de Towns ubica la responsabilidad dentro del vestuario neoyorquino: no fue el rival ni los árbitros, sino la ruptura con el modelo de juego que sostuvo la racha. Con la serie ahora en marcha y una derrota que interrumpe el invicto, la pregunta que queda abierta es si los Knicks pueden recuperar esa identidad colectiva antes de que los Spurs amplíen su ventaja.

