El combinado nacional de baloncesto se prepara para escribir un nuevo capítulo en su historia en la Fiba AmeriCup, que este año tiene como sede Managua, Nicaragua. La máxima aspiración del equipo criollo es superar su mejor resultado histórico en el certamen: un cuarto lugar conseguido en la edición de 2013.
Hasta el año 2015, este torneo continental era la vía de clasificación directa para los Mundiales o los Juegos Olímpicos. No obstante, el sistema cambió y ahora se utiliza un proceso de ventanas para el Mundial y preolímpicos globales para acceder a las justas mayores. Aun así, la competición conserva un prestigio inmenso y es un termómetro perfecto del baloncesto en la región.
El equipo dirigido por Néstor “Che” García llega con una mezcla de experiencia y juventud. La plantilla confirmada está integrada por Andrés Feliz, Jean Montero, David Jones, Víctor Liz, Eloy Vargas, Ángel Delgado, Gelvis Solano, Jassel Pérez, Ángel Núñez, Joel Soriano, Juan Guerrero y Juan Miguel Suero. Una novedad importante es que Jean Montero no estará disponible en la fase de grupos, ya que se incorporará para la eventual instancia de cuartos de final una vez se recupere de un procedimiento médico en una de sus manos.
En los partidos de preparación, se pudo observar que la posición de alero pequeño podría presentar algunos desafíos. Se espera que una rotación entre Jassel Pérez, Juan Miguel Suero y posiblemente Ángel Núñez cubra esa demarcación. Por otro lado, las posiciones de base y escolta parecen bien consolidadas con las contribuciones de Andrés Feliz, Gelvis Solano, David Jones y Víctor Liz. Un aspecto a pulir, observado en el amistoso ante Puerto Rico, es la efectividad desde la línea de tres puntos, aunque se mostraron sólidos en los tiros libres.
Un grupo exigente y el camino a seguir
En la fase inicial, República Dominicana competirá en el Grupo C, donde sus rivales serán Argentina, Colombia y el anfitrión, Nicaragua. El calendario de la fase de grupos es el siguiente: el debut será frente a Colombia el viernes a las 11:10 p.m.; el domingo medirán fuerzas con Argentina a las 3:10 p.m.; y cerrarán esta primera ronda el lunes ante Nicaragua a las 8:40 p.m.
La clasificación a la siguiente fase está al alcance. Avanzarán a cuartos de final los dos primeros equipos de cada grupo, más los dos mejores terceros lugares. A partir de ahí, los cruces serán a partido único (muerte súbita), con emparejamientos del 1º contra el 8º, 2º contra 7º, y así sucesivamente.
¿Quiénes son los grandes favoritos?
Los pronósticos oficiales de la competición no colocan a los dominicanos entre los cuatro principales candidatos al título. La Fiba sitúa a Brasil como el gran favorito, un equipo que cuenta con hasta siete jugadores que estuvieron en los Juegos Olímpicos de París y están dirigidos por el experimentado estratega croata Aleksandar Petrović. Le siguen en la lista Estados Unidos y Canadá, que, si bien no acudirán con sus máximas figuras de la NBA, siempre son potencias a tener en cuenta. Puerto Rico, con José Alvarado a la cabeza, aparece como el cuarto aspirante, ansioso por romper una sequía de 30 años sin levantar el trofeo.
Curiosamente, Argentina, un histórico del baloncesto continental, no aparece entre los principales favoritos en esta edición. Aunque no cuente con sus estrellas más renombradas, su siempre sólida preparación –que incluyó ocho partidos de fogueo– los convierte en un rival peligroso que esperará cualquier desliz de los equipos arriba mencionados.
La selección dominicana tiene el talento individual para dar la sorpresa. Las claves para optar a una medalla pasarán por una puesta en escena sólida, la química entre los jugadores, el dominio de los fundamentos y, crucialmente, la capacidad para cerrar los partidos ajustados con acierto. El reto está sobre la mesa y la oportunidad de hacer historia también.

