La ilusión por ver a Roony Bardghji con la camiseta del FC Barcelona se topa de frente con la cruda realidad del fair-play financiero. La imposibilidad de inscribirlo, incluso con ficha del filial, obliga al club catalán a buscar soluciones imaginativas. En este escenario, la cesión se perfila como la vía más factible, y todos los caminos apuntan a una vuelta a sus raíces nórdicas: el FC Copenhague.
El interés del conjunto danés no es casual. Existe un vínculo histórico y una relación de proximidad que convierten a este club en el candidato ideal. No hay que olvidar que la trayectoria del joven extremo sueco, de ascendencia siria y nacido en Kuwait, está intrínsecamente ligada a la capital danesa. Antes de dar el salto a España, Bardghji desarrolló gran parte de su carrera en Dinamarca, tras abandonar el Malmö sueco en 2020 con apenas 15 años. La corta distancia, separadas ambas ciudades por el emblemático puente de Øresund, hizo de ese tránsito un movimiento natural.
Fue en el FC Copenhague donde explotó su talento. Debutó con el primer equipo a la tempranísima edad de 16 años y 6 días, y en 84 partidos oficiales logró anotar 15 goles. Pero uno de ellos lo cambió todo y lo proyectó al estrellato mundial. Ocurrió el 8 de noviembre de 2023 en la Liga de Campeones. Frente al poderoso Manchester United, en un Parken repleto, su gol en el minuto 87 con un potente zurdazo semivolea dio la victoria a los suyos por 4-3. Ese momento, ante la mirada impotente del portero André Onana, lo encumbró y desató el interés de grandes clubes europeos, incluidos los propios ‘Red Devils’.
Precisamente, ese éxito en la máxima competición continental podría ser un elemento clave en su futuro inmediato. El Copenhague está a las puertas de clasificarse una vez más para la fase de grupos de la Champions League tras empatar 1-1 en Basilea, y el mítico Parken promete ser un hervidero en el partido de vuelta. Jugar en Europa es un aliciente de peso para cualquier futbolista. Además, en Dinamarca tendría cerca a su hermano menor, Rayan, quien se ha quedado en el país pese al interés previo del Barça.
Aunque el corazón de Roony pertenece al FC Barcelona –ha declarado en repetidas ocasiones su deseo de pasar toda su carrera en el club azulgrana–, las reglas son las reglas. La situación de las inscripciones es un muro infranqueable por ahora. Por ello, una cesión al Copenhague no se ve como un paso atrás, sino como una solución estratégica perfecta: le permitiría seguir desarrollándose en un entorno familiar, competir al máximo nivel y mantenerse en la órbita azulgrana hasta que el club blaugrana pueda hacerle un hueco en su maltrecha masa salarial. Todo depende de si las cuentas acaban permitiendo hacer realidad su sueño.

