Siete ponches. Un solo hit permitido por el rival en siete entradas. Y los dos únicos jonrones que cruzaron el plato como la única diferencia entre ganar y perder. Esto fue béisbol de verdad esta noche en el Rogers Centre.
Cam Schlittler se fue al banco después de siete entradas completas con apenas una carrera en su haber, seis imparables y siete chocolates repartidos entre una alineación de los Azulejos de Toronto que no encontró la manera de hacerle daño. Cuatro boletos concedidos añadieron tensión, pero el derecho de los Yankees los neutralizó cuando más importaba. No fue una noche de dominación absoluta —el juego nunca estuvo libre de presión— sino de concentración sostenida durante 21 outs.
Enfrente, Kevin Gausman estuvo igual de afilado. El abridor de Toronto retiró a los Yankees con un solo hit en siete entradas, siete ponches y dos boletos. En cualquier otra noche, esa línea garantiza una victoria. Esta noche no alcanzó.
El partido se movió primero en la baja de la tercera entrada, cuando Kazuma Okamoto sacó un línea al jardín izquierdo para su decimoquinto bambinazo de la temporada y puso a los Azulejos al frente 1-0. Toronto tuvo el marcador a su favor durante una entrada y media. En la parte alta de la cuarta, Jasson Domínguez respondió con un línea al jardín derecho —su segundo jonrón del año— que empató el partido. Así se quedaron las cosas durante cuatro entradas más: dos serpentineros que no cedían, un marcador que no se movía.
La historia la escribió la alta de la novena entrada. Con Gausman ya en el banco y el relevo de Toronto en el montículo, Paul Goldschmidt elevó un fly al jardín izquierdo que se fue por encima de la cerca. Cody Bellinger venía en base y anotó con él. Dos carreras de un golpe, marcador 3-1, partido sentenciado.
Fernando Cruz entró a la octava con tres boletos y cero hits en una entrada de trabajo que mantuvo el 1-1 en ese momento. David Bednar cerró la novena con tres ponches sin permitir nada: su decimocuarto salvado de la temporada, limpio y sin discusión.
Los Yankees salen del Rogers Centre con récord de 42-27 y siguen al frente de la División Este de la Liga Americana, medio juego por encima de los Rays de Tampa Bay. Para Toronto, la derrota los deja en 34-37, nueve juegos atrás del liderato y a uno del comodín.
Dos abridores brillantes, tres jonrones y una carrera de diferencia al final. Noches así no abundan en junio.

