$5.34 millones. Ese es el nuevo promedio salarial en las Grandes Ligas, una cifra sin precedentes en la historia del béisbol que confirma que la economía del deporte más tradicional de Estados Unidos sigue en expansión.
Según un estudio de The Associated Press, el salario promedio en MLB creció un 3.4% respecto al inicio de la temporada pasada, cuando se ubicaba en $5,160,245. En cinco años de convenio colectivo —que vence en diciembre— los salarios han subido un 28%, a un ritmo promedio de 5.6% anual.
Juan Soto, otra vez el rey: $61.9 millones en 2026
Por segundo año consecutivo, el jardinero de los Mets de Nueva York Juan Soto encabeza la nómina de jugadores mejor pagados de la liga con $61.9 millones. Detrás de él se ubica el jardinero de los Yankees de Nueva York Cody Bellinger con $42.5 millones.
El tercer lugar es un empate: el lanzador de los Filis de Filadelfia Zack Wheeler y el tercera base de los Mets Bo Bichette comparten posición con $42 millones cada uno. Completan el top cinco Vladimir Guerrero Jr., primera base de los Azulejos de Toronto con $40.2 millones, y el jardinero de los Yankees Aaron Judge con $40 millones.
En total, 19 jugadores superaron los $30 millones esta temporada —cuatro más que el año pasado—, 74 llegaron a los $20 millones y 168 alcanzaron los $10 millones. En el extremo opuesto, 31 peloteros cobran el mínimo de $780,000.
Los Mets, los más gastadores: $352.2 millones
La nómina de los Mets de Nueva York alcanzó los $352.2 millones, apenas por debajo del récord de $355.4 millones que ellos mismos establecieron en 2023 y muy por encima de los $322.6 millones del año pasado. Es la cuarta temporada consecutiva en que Nueva York lidera el gasto en todo el béisbol de grandes ligas.
Para dimensionar la brecha: la nómina de los Mets es más de cinco veces la de los Guardianes de Cleveland, el equipo con menor gasto de la liga con $62.3 millones.
Los Dodgers de Los Ángeles, campeones del Clásico de Otoño en las dos temporadas previas, ocupan el segundo lugar con $316.6 millones, una ligera caída respecto a los $319.5 millones de la temporada pasada. Si se calcularan sus contratos con dinero diferido sin aplicar descuento al valor presente, su nómina real ascendería a $395.2 millones.
Los Yankees de Nueva York cerraron el podio con $297.2 millones, seguidos de los Filis de Filadelfia con $282 millones y los Azulejos de Toronto con $269 millones. El top cinco es idéntico al del año anterior.
Los Tigres de Detroit, el salto más grande de la temporada
El movimiento de nómina más llamativo del offseason lo protagonizaron los Tigres de Detroit, cuyo gasto creció $64.2 millones hasta llegar a $206.7 millones. La incorporación del lanzador Framber Valdez, la renovación de Gleyber Torres con una oferta de calificación y el aumento salarial vía arbitraje para el as Tarik Skubal explican el salto.
Los Bravos de Atlanta incrementaron su nómina en $44.1 millones, mientras que los Cachorros de Chicago, los Azulejos de Toronto y los Mets sumaron cerca de $30 millones cada uno.
En sentido contrario, los Mellizos de Minnesota registraron el recorte más pronunciado: $46.3 millones menos respecto al inicio de la temporada pasada, dejando su nómina en $96.5 millones. Los Cardenales de San Luis también redujeron significativamente, de $141.5 millones a $100.4 millones —una cifra que incluye $44 millones en pagos a los Diamondbacks de Arizona y los Medias Rojas de Boston producto de intercambios para desprenderse de Nolan Arenado, Sonny Gray y Willson Contreras.
La riqueza se concentra arriba
El salario mediano —el punto en que la mitad de los jugadores gana más y la otra mitad gana menos— subió a $1.4 millones desde $1.35 millones, aunque sigue por debajo del récord histórico de $1.65 millones registrado al inicio de 2015.
La concentración salarial es un dato que cada año gana más relevancia: el 30% de todos los salarios de la liga lo capturan los 50 jugadores mejor pagados, un punto porcentual más que en los dos años anteriores. Los 100 mejores concentran el 49% del total.
519 jugadores cobran $1 millón o más, proporción idéntica a la del año pasado. Este número tiende a caer durante la temporada a medida que los veteranos son liberados y reemplazados por jugadores más jóvenes con salarios cercanos al mínimo —el promedio final calculado por MLB para 2025 fue de $4.61 millones, y el de la asociación de jugadores de $4.72 millones.
Con seis clubes superando los $250 millones de nómina —dos más que el año pasado— y ocho equipos por debajo de los $100 millones —tres más que en 2025—, la brecha entre los grandes gastadores y el resto de la liga no da señales de cerrarse.
¿Seguirá ensanchándose esa diferencia cuando llegue la negociación del nuevo convenio colectivo en diciembre? Los números de apertura de 2026 sugieren que esa será la pregunta central del béisbol en los próximos meses.

