Cuatro hits, dos jonrones, cinco carreras remolcadas. Travis Bazzana no dejó duda alguna de quién mandaba en el Daikin Park el sábado por la noche: los Guardians de Cleveland aplastaron a los Astros de Houston 8-1 en una noche donde el novato australiano fue la historia desde la primera entrada hasta la última.
Bazzana abrió el marcador en la primera entrada con un vuelacercas solitario al jardín derecho central. Houston respondió en la baja de la segunda cuando Yainer Díaz conectó un sencillo de línea al jardín derecho para meter a Isaac Paredes y empatar el juego. Eso fue lo más cerca que estuvieron los Astros.
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— MLB HR Videos (@MLBHRVideos) June 20, 2026 La tercera entrada cambió el rumbo definitivamente. Kyle Manzardo conectó un bambinazo de dos carreras —con Bazzana en base— para poner a Cleveland 3-1. Luego llegó la quinta entrada, y ahí Bazzana cerró el debate: un jonrón de tres carreras al jardín derecho central, con Steven Kwan y Patrick Bailey en las bases, que dejó el marcador 6-1 y convirtió lo que era un partido en una sentencia. Dos más en la séptima —un sencillo de Bazzana y otro de Manzardo— pusieron el 8-1 definitivo.
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— MLB HR Videos (@MLBHRVideos) June 21, 2026 Detrás de ese ataque, Joey Cantillo hizo su parte con creces. El abridor de los Guardians trabajó ocho entradas completas, permitió apenas cuatro imparables y una sola carrera limpia, y recetó nueve ponches con un solo boleto. Con esa línea, Cantillo mejora a 6-3 en la temporada. Spencer Arrighetti, que llega a estos partidos con una efectividad de 3.13, tuvo su peor salida en mucho tiempo: seis entradas, seis carreras limpias, seis hits. Los números de Bazzana lo doblaron.
Manzardo también aportó con solidez: dos hits, el jonrón de dos carreras en la tercera entrada y tres remolcadas en total. Patrick Bailey, mientras tanto, cruzó el plato dos veces desde el receptor.
Con el triunfo, los Guardians quedan 41-36 y se mantienen al frente de la División Central de la Liga Americana, un juego por encima de los Medias Blancas de Chicago. Houston, en cambio, cae a 36-42 y sigue hundiéndose en la División Oeste de la Liga Americana, a 3.5 juegos del puesto de comodín.
El diferencial de carreras en temporada de los Astros ya llega a -42. Una noche como la del sábado no ayuda a disimularlo.

