Ocho entradas. Dos hits. Cero carreras limpias. Robbie Ray no necesitó más para que los Gigantes de San Francisco se llevaran el partido del martes por la noche en el Oracle Park contra los Atléticos de Las Vegas.
Ray llegó al montículo con un récord de 6-6 y una temporada irregular, pero la noche del martes no hubo rastro de esa inconsistencia. El abridor dominó casi en solitario: seis ponches, cuatro boletos y apenas tres bateadores que llegaron a primera base con hit en toda la tarde. Los Atléticos terminaron con tres imparables en el partido. Tres. Ante ese nivel de control, el marcador final de 3-1 fue casi un regalo.
El único daño que sufrió Ray llegó en la alta de la tercera entrada, cuando Max Muncy conectó un rodado al jardín izquierdo que permitió anotar a Colby Thomas y poner el marcador 1-2 momentáneamente. Fue la única grieta en ocho entradas de trabajo. Caleb Kilian cerró el noveno con otro ponche, su quinto salvado de la temporada, para sellar la victoria.
La ofensiva de San Francisco hizo su parte, aunque tampoco fue un festín. Jung Hoo Lee abrió el marcador en la baja de la segunda entrada con un vuelacercas al jardín central derecho, su quinto jonrón de la temporada, y Matt Chapman añadió un sencillo por el que cruzó el plato Willy Adames para poner las cosas 2-0 antes de que terminara la segunda entrada. Lee, que batea para .331 en la temporada, fue el bateador más completo de la noche: dos hits en tres turnos, una carrera anotada y una impulsada.
Jung Hoo Lee – San Francisco Giants (5) pic.twitter.com/LHNxG1yVbV
— MLB HR Videos (@MLBHRVideos) June 24, 2026 El seguro de vida llegó en la baja de la séptima entrada. Rafael Devers conectó un rodado al jardín central que permitió anotar a Bryce Eldridge y dejó el marcador en 3-1. Ese fue el último movimiento ofensivo de importancia.
Del lado de los Atléticos, Aaron Civale salió en cuatro entradas: seis hits y dos carreras limpias en su línea, aunque sus cinco ponches sin boletos mostraron que tampoco fue una salida desastrosa. El problema fue que las dos carreras que concedió en la segunda entrada resultaron suficientes para perder el partido, dado lo que Ray haría después en el montículo.
Tyler Soderstrom fue el único bateador de Las Vegas que sacó algo de provecho: dos hits en cuatro turnos. El resto de la alineación no pudo hacer gran cosa ante Ray.
Con la derrota, los Atléticos acumulan tres caídas consecutivas y quedan 38-41 en la temporada, a 2.5 juegos del liderato de la División Oeste de la Liga Americana que tienen los Marineros de Seattle. El comodín tampoco está cerca: un juego de distancia que se puede recuperar, pero con una racha de 4-6 en los últimos diez partidos y un diferencial de carreras de -56 en la temporada, la imagen del equipo dista de ser tranquilizadora.
Los Gigantes, por su parte, llegan a 32-46 y a 18.0 juegos del liderato de la División Oeste de la Liga Nacional que encabezan los Dodgers de Los Ángeles. Una victoria no cambia el panorama general, pero al menos corta una racha y les da a sus aficionados una noche para recordar en el Oracle Park.
Robbie Ray con ese nivel de dominio es un argumento difícil de refutar. La pregunta es si puede sostenerlo.

