Un sencillo en la novena entrada, un corredor emergente que se acerca y un antesalista que se va enojado a la banca. Así nació el incidente que mantuvo a Rafael Devers fuera de la alineación de los Gigantes de San Francisco el lunes, y que quedó cerrado —según ambas partes— antes del juego del martes por la noche.
Todo ocurrió el domingo en Miami, en una derrota de 2-1 ante los Marlins que completó la barrida y dejó a los Gigantes con marca de 31-46. Devers conectó ese sencillo en la novena entrada y, al instante, el mánager Tony Vitello envió a Jonah Cox para correr en su lugar. El jugador rechazó visible e incómodamente a Cox y se retiró a la banca con el gesto encendido. Las cámaras captaron todo.
La explicación llegó el martes, con Devers de regreso en la alineación como cuarto bate frente a los Atléticos, y con el intérprete Erwin Higueros a su lado durante la rueda de prensa. El jugador apuntó directamente al origen del malentendido.
«Fue un malentendido. Dos días antes le había dicho al mánager que tenía un problema en el isquiotibial y pensé que esa era la razón por la que me sacaba del juego. Por eso no quería salir. Se exageró un poco.»
Rafael Devers"You guys just blow everything out of proportion, and I think that's a reflection of why I really don't talk to you guys."
After explaining his side of Sunday's saga, Rafael Devers expanded on why he isn't a big fan of media. pic.twitter.com/QefO1VXsfR
— KNBR (@KNBR) June 23, 2026 Devers y Vitello conversaron esa misma noche del domingo en el vuelo de Miami a San Francisco. Lo que pudo escalar quedó contenido a 30 mil pies de altura.
«Por eso me disculpé, que es lo correcto.»
Rafael DeversVitello, el primer mánager en pasar directamente del béisbol universitario a las Grandes Ligas, confirmó que la conversación fue necesaria y que el capítulo está cerrado.
«Era necesario. Íbamos a tener que hablar, pero fue una gran conversación. … A partir de este momento, no hay ningún problema.»
El presidente de operaciones de béisbol, Buster Posey, también salió a hablar y puso el episodio en perspectiva.
«Todos cometen errores. No creo que puedas tomar un incidente así y decir que no es un buen compañero.»
Buster PoseyEl contexto importa. Los Gigantes adquirieron a Devers de Boston el junio pasado, y el primera base llega al martes bateando .238 con 11 jonrones y 36 carreras remolcadas, aunque con 97 ponches en 298 turnos al bate, una cifra que también ha generado conversación en la bahía.
«Tenemos una temporada larga por delante. Todos tenemos altas y bajas. … Esto puede cambiar en cualquier momento y no podemos frustrarnos por nada.»
Rafael DeversCon 31 victorias y 46 derrotas, el ruido del domingo es lo de menos: los Gigantes tienen problemas más urgentes que resolver que un malentendido entre su primera base y su mánager.

