Dos outs en la novena entrada, los Orioles perdiendo y Pete Alonso en el plato frente al lanzador de su ex equipo. Lo que vino después hizo que Citi Field se detuviera.
Alonso conectó un jonrón de 414 pies sobre el jardín izquierdo para empatar el marcador 3-3 y desencadenar una remontada que Baltimore terminó de sellar en la undécima entrada. Los Orioles vencieron 7-5 a los Mets de Nueva York el martes por la noche, pero la noche le perteneció a un hombre que ya no viste de azul y naranja.
Pete Alonso – Baltimore Orioles (36) pic.twitter.com/7fnZVwgPVI
— MLB HR Videos (@MLBHRVideos) September 16, 2026 El batazo fue el jonrón número 300 en la carrera de Alonso, y lo consiguió en el mismo estadio donde pasó toda su vida en las Grandes Ligas antes de firmar con Baltimore en diciembre. El pelotazo salió de la recta de Kodai Senga, rebotó en la segunda cubierta del jardín izquierdo y cayó en la primera. Tres aficionados de Long Island —Michael Shaw, Nick Maldarella y Chris Makarius— pelearon por él.
«De camino aquí veníamos diciendo que íbamos a atrapar su jonrón 300. Y así fue, hermano. Es una locura.»
Nick MaldarellaAlonso firmó bates, pelotas y camisetas para los tres, y les ofreció entradas y acceso a la práctica de bateo en Camden Yards.
El hito y lo que lo rodea
Con ese bambinazo, Alonso se convierte en el tercer jugador en la historia en conectar su jonrón 300 contra un equipo en el que disputó 1,000 o más juegos. Willie Horton lo hizo con Seattle frente a los Tigres de Detroit en 1979; Torii Hunter lo repitió con Detroit contra los Mellizos de Minnesota en 2013. Ahora Alonso completa esa lista en casa ajena que alguna vez fue propia.
Los 264 jonrones que conectó con los Mets siguen siendo el récord del club. La noche del lunes ya había sido emotiva: recibió una ovación de pie antes de cada uno de sus últimos tres turnos al bate, y Jonah Tong fue abucheado por la propia fanaticada local después de poncharlo en la tercera entrada. El martes, con 28,097 personas en Citi Field —menos que las 35,800 del lunes—, la escena se repitió con más intensidad.
La cortinilla que le tributaron los fanáticos de los Mets a un jugador rival desconcertó incluso al cuerpo técnico de Baltimore.
«La banca estaba encendida por Pete, por muchas razones distintas. Fue bonito que la multitud lo reconociera así.»
Craig Albernaz, entrenador de los OriolesAlonso no lo tomó a la ligera.
«Hay mucha historia mía aquí. No importa dónde ni cuándo: solo quiero ayudar al equipo a ganar. Estoy muy, muy contento de que hayamos podido remontar como lo hicimos.»
Pete Alonso«Agradezco todo el apoyo por todos los años que estuve aquí, por toda la vida que viví aquí. Obviamente lo están reconociendo y lo aprecian. Es recíproco. Lo aprecio mucho.»
Pete AlonsoEntre los fanáticos también hubo cánticos de «Fire Stearns», dirigidos a David Stearns, presidente de operaciones de béisbol de los Mets. Sean Manaea, quien lanzó ese martes para Nueva York, procesó la noche con una mezcla de respeto y perplejidad.
«Como los Mets del 2026, sé que definitivamente hemos rendido por debajo de lo esperado. Pero los chicos en este clubhouse trabajan duro cada maldito día, y que la reacción de los fanáticos sea así para un jugador rival —quien sea— me parece una locura. Dicho eso, no tengo más que respeto por Pete. Pero ya no está aquí. Simplemente no está. Todos lo quieren, es el hombre. Pero ya no está aquí. Ver esa reacción de los fanáticos… no sé, es diferente.»
Sean ManaeaLa remontada que completó Coby Mayo
El jonrón de Alonso evitó la derrota, pero no la ganó. Los Orioles necesitaron dos entradas más para cerrar el juego. Fue Coby Mayo quien lo definió en la undécima entrada con un jonrón por dentro del parque para poner a Baltimore arriba de manera definitiva y sellar el 7-5.
Los Orioles estaban a dos outs de perder y quedar cuatro juegos detrás de Cleveland en la carrera por el último puesto de postemporada de la Liga Americana. En cambio, salieron de Citi Field con otra victoria —el lunes habían ganado 2-1— y con el impulso de una noche que difícilmente olvidarán.
Alonso lo resumió con sencillez cuando sus compañeros lo empujaron a salir de la banca a saludar tras el jonrón 300.
«Todos en la banca decían que saliera. Y tenían razón.»
Pete AlonsoY a los aficionados que atraparon el bambinazo histórico solo les dijo:
«Gracias, chicos. Son muy amables. Muchas gracias.»
Pete AlonsoShaw, uno de los tres de Long Island, lo resumió en cuatro palabras: «Nunca dejes a nadie atrás». Y luego, cuando alguien le preguntó por qué Citi Field reaccionó así ante un rival: «¿A quién no le gusta Pete?».

