Un OPS de .590 durante tres temporadas. Eso era lo que Elly de la Cruz producía cada vez que se paraba al lado derecho del plato frente a un lanzador zurdo — una cifra que escondía al jugador más explosivo del béisbol detrás de una paradoja estadística que sus rivales sabían explotar.
En 2026, esa grieta desapareció.
El torpedero de los Rojos de Cincinnati, de 24 años y nativo de Sabana Grande de Boyá, ya acumula un OPS de 1.045 como bateador derecho contra lanzadores zurdos esta temporada. En 152 turnos al derecho frente a zurdos ha conectado 52 hits, 10 cuadrangulares y batea .342/.407/.638. Son números que ya no hablan de una debilidad tapada: hablan de una amenaza completa desde ambos lados del plato.
| AVG | G | HR | RBI | R | H | BB | K | SB | OBP | SLG | OPS |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| .286 | 132 | 27 | 72 | 92 | 149 | 63 | 162 | 26 | .363 | .516 | .879 |
La diferencia de poder es la que más llama la atención. En sus primeras tres zafras, De la Cruz tardaba en promedio 31.6 turnos en conectar un jonrón cuando bateaba a la derecha contra serpentineros zurdos. En 2026, ese ritmo bajó a uno cada 13.8 turnos. La misma mecánica, el mismo bateador ambidextro — y sin embargo, otro resultado.
La paradoja que definió sus primeras tres temporadas
Para entender la magnitud del cambio, conviene revisar el historial temporada por temporada.
En 2023, su temporada de novato, De la Cruz fue devastador como bateador zurdo frente a lanzadores derechos: .255/.328/.471 y un OPS de .799. Pero en ese mismo año, parado al lado derecho contra zurdos, sus números contaron otra historia: .184/.231/.263, OPS de .495. En 114 turnos frente a zurdos ese año, conectó apenas 21 hits — con 3 dobles, 2 jonrones y 6 carreras remolcadas — y se fue ponchado 49 veces.
En 2024 hubo una mejora marginal. Contra derechos bateando a la zurda llegó a .275/.353/.523 y un OPS de .876. Contra zurdos desde el lado derecho, en cambio, registró .224/.307/.354 y OPS de .661, con 6 cuadrangulares en 192 turnos y apenas 68 bases totales en ese mismo tramo.
En 2025, el patrón se mantuvo. Contra lanzadores derechos como zurdo, De la Cruz llegó a .277/.363/.487 y OPS de .850. El lado derecho contra zurdos siguió siendo el hueco que los rivales buscaban.
Las tres temporadas juntas pintaban un cuadro claro: 505 turnos como bateador derecho frente a zurdos, 111 hits, 16 jonrones, línea de .214/.271/.319 y OPS de .590. Para un jugador que en ese mismo período fue el tercer mejor jugador de posición del béisbol por WAR (victorias sobre el reemplazo), con 5.8, y que lidera a los dominicanos en esa métrica, la cifra representaba un hueco real que los rivales podían planear atacar.
El lunes contra Phillips: imagen del cambio
El jonrón 27 de De la Cruz en la temporada sintetiza lo que está pasando. El lunes, en la última entrada contra los Dodgers de Los Ángeles, el torpedero dominicano despachó una recta a 98.2 mph del relevista Evan Phillips — bateando desde el lado derecho. No fue un pelotazo de práctica ni una bola mal ubicada: fue una recta de calidad, al límite de la velocidad que maneja un relevista de alto nivel, y De la Cruz la envió al otro lado de la barda.
Ese tipo de contacto, contra ese tipo de lanzamiento, desde ese cajón, era exactamente lo que no ocurría entre 2023 y 2025.
Más allá del poder: el ponche también bajó
Lo que hace más sólido el argumento de que el cambio es real — y no solo una racha — es que la mejora no se limita a los números de poder. La tasa de ponches de De la Cruz contra lanzadores derechos bateando a la zurda bajó de 28.7% en sus primeras tres temporadas a 27.2% en 2026. No es un descenso dramático, pero confirma que el contacto mejoró en general, no solo en los batazos largos.
De la Cruz lleva 2,153 turnos en su carrera. En ese recorrido, el escenario bateador derecho contra lanzador derecho prácticamente no existe en su historial — solo se ha dado en dos turnos, con una línea de 1-2 y un cuadrangular. Su identidad es la de un bateador ambidextro que usa el lado del plato contrario al brazo del lanzador. Lo que 2026 cambió es que ambos lados de esa identidad ahora funcionan.
Con un OPS de .841 contra lanzadores derechos parado a la izquierda en sus primeras tres temporadas, De la Cruz ya era peligroso desde ese ángulo. Ahora, con 1.045 desde el derecho contra zurdos, ya no hay dónde esconderse.

