Con 28 años, Cal Raleigh ha convertido 2025 en un parteaguas para la MLB. El receptor de los Marineros de Seattle alcanzó su jonrón 58 en la temporada durante la victoria 7–3 ante los Houston Astros, una cifra que lo consagra como el bateador más prolífico de su franquicia en una sola campaña y, además, como el receptor con más jonrones en un año, superando el registro que había establecido Salvador Pérez.
Dominio lejos de casa: 33 HR como visitante
El detalle que eleva su temporada a territorio legendario está en la carretera: 33 jonrones como visitante, número que lo coloca segundo en la lista histórica detrás de Barry Bonds (36 en 2001). En ese trayecto, Raleigh dejó atrás a iconos de distintas épocas como Babe Ruth (32 en 1927), Mark McGwire (32 en 1998), David Ortiz (32 en 2006) y Aaron Judge (32 en 2022). Es consistencia, adaptación y poder en cualquier parque.
Producción integral y candidatura al MVP
No es solo fuerza descomunal. La planilla de Raleigh refleja impacto sostenido: 141 hits, 22 dobles, 58 cuadrangulares, 121 impulsadas, 107 anotadas y .247 de promedio en 153 juegos. Para un jugador de su posición, la mezcla de volumen y contundencia lo coloca —con argumentos tangibles— en la conversación por el MVP de la Liga Americana.
El nuevo estándar en Seattle
El cañonero zurdo ya es el dueño del récord absoluto de vuelacercas en una temporada para los Marineros de Seattle, por encima de leyendas de la organización. Cada swing reciente amplía una marca de franquicia y solidifica una campaña que, sin hipérboles, se leerá por décadas como una de las más dominantes para un receptor en las Grandes Ligas.
Datos clave de la temporada 2025
- 58 HR totales (récord de Marineros y récord para receptor en MLB en una campaña).
- 33 HR como visitante (2.º de todos los tiempos, detrás de Barry Bonds).
- 141 H, 22 2B, 121 RBI, 107 R, .247 AVG, 153 G.
Lo que viene
Con la fase final del calendario en la mira, cada turno de Cal Raleigh no solo persigue victorias para Seattle, también persigue seguir empujando los límites de lo posible para un catcher en la MLB moderna.

