Los Tigres de Detroit llegaron al Rogers Centre con tres errores en el cuerpo y se fueron con una derrota que complica aún más su camino a octubre. Los Azulejos de Toronto, en cambio, aprovecharon cada regalo y cada imparable oportuno para remontar y ganar 5-1 este miércoles por la tarde.
Detroit arrancó bien. En la parte alta de la primera entrada, Riley Greene conectó un sencillo al centro que empujó a Colt Keith y puso a los Tigres arriba 1-0. Parecía que el partido podía desarrollarse tranquilo para un equipo que lleva 7-3 en sus últimos diez juegos. Pero el béisbol no siempre premia a quien mejor llega.
La baja de la cuarta entrada fue el quiebre. Ernie Clement empató con un elevado de sacrificio, y acto seguido Myles Straw conectó un línea al jardín izquierdo que mandó a Josh Smith al plato. Toronto 2, Detroit 1. Esa carrera no la volvieron a empatar los Tigres.
Max Scherzer no tuvo su mejor noche en el montículo —tres boletos y solo cinco entradas completas con su efectividad de temporada en 6.07— pero fue suficiente para sostener la ventaja mientras su equipo seguía construyendo. George Springer amplió la diferencia en la quinta entrada con un línea al jardín derecho que anotó a Brett Bateman: 3-1.
La sexta entrada terminó de sentenciar el juego. Brandon Valenzuela llegó a segunda base en una opción del fildeador que derivó en error del torpedero John Peck —uno de los tres errores defensivos que cometieron los Tigres en la tarde—, y Ernie Clement cruzó el plato para el 4-1. Un lanzamiento después, Nathan Lukes rodó suave hacia el montículo y Drew Sommers no pudo evitar que Valenzuela anotara. El marcador final, 5-1, ya no tuvo historia.
El cerrador Louis Varland cerró la novena entrada sin permitir hits y recetando dos ponches para completar su salvado número 34 del año, con una efectividad de temporada de 1.30 que lo convierte en uno de los relevistas más confiables de la Liga Americana.
Para los Azulejos, la victoria llega en un momento en que cada juego importa. Con récord de 76-77 y a 1.5 juegos del comodín, Toronto no puede darse el lujo de perder series contra equipos por debajo de ellos en la tabla. Keider Montero cargó con la derrota para Detroit, que cae a 72-80 y se aleja más de cualquier conversación postemporada, ahora a 5.5 juegos del líder divisional en la División Central de la Liga Americana.
Tres errores en un partido de este calibre no se perdonan. Y Toronto no perdonó.

