Tres días de dominio sobre una de las alineaciones más temidas del béisbol no se consiguen por casualidad. Esa fue la idea que Tony Vitello quiso dejar asentada después de que los Gigantes de San Francisco cayeran 3-0 ante los Dodgers de Los Ángeles el jueves, en el cierre de una serie de tres juegos que igualmente terminaron ganando.
El mánager salió a defender a su abridor en las declaraciones posteriores al partido, recogidas por KNBR. Lejos de señalar responsables por la blanqueada, Vitello puso en contexto lo que significó frenar a la ofensiva angelina durante 72 horas.
«Tuvo una salida sólida»: el respaldo del mánager a su as
Las palabras de Vitello apuntaron directamente a dimensionar el trabajo colectivo y, dentro de él, la labor de Logan Webb en el montículo.
«Mantener a toda su alineación dominada durante tres días seguidos no es algo por lo que vayas a Las Vegas a apostar», afirmó Vitello. «Para mí, él [Webb] tuvo una salida sólida hoy. Sé que hay un par de lanzamientos que le gustaría quitar, quizás también una base por bolas… Pero por lo demás fue realmente bueno para nosotros».
(Nota del traductor: las declaraciones fueron originalmente ofrecidas en inglés y traducidas al español respetando el sentido exacto).
El diestro tiró siete entradas de tres carreras y recetó cinco ponches, una línea que en otras tardes le habría bastado para llevarse la victoria. El problema, esta vez, estuvo en el plato: la ofensiva de San Francisco nunca encontró ritmo frente al pitcheo de Los Ángeles.
Un arranque de temporada irregular para Webb
Los números fríos cuentan una historia parcial. Webb cierra ahora con una Efectividad (ERA) de 4.86 en seis aperturas, cifra que no refleja del todo su verdadero nivel en la actual campaña.
La distorsión viene de lejos. En su primera salida del año permitió seis carreras limpias, una tarde que sigue pesando en el promedio global. Desde entonces, solo ha superado las tres carreras permitidas en una ocasión; en el resto de sus aperturas se ha mantenido en tres o menos.
El propio derecho aspira a mejorar, y la tendencia sugiere que lo hará a medida que sume entregas. En los últimos años, pocos abridores han ofrecido una regularidad comparable a la suya.
Una serie ganada que pesa más que la derrota final
A pesar del revés del jueves, San Francisco se llevó dos de los tres compromisos ante el rival de división. El balance general de los Gigantes queda en 11-14, ubicándolos en el cuarto puesto del Oeste de la Liga Nacional.
Ganar una serie al vigente poder del Oeste no es un consuelo menor en un arranque irregular. Es, más bien, una señal de que el equipo puede competir cuando el pitcheo responde.
¿Será esta la serie que marca el punto de inflexión para Webb y el cuerpo de abridores? Las próximas salidas del diestro dirán si la lectura optimista de Vitello se traduce en números.

