Cada primavera llega con la misma promesa. Mike Trout despega, los números brillan y los Angelinos de Los Ángeles se permiten soñar. Luego viene mayo, o a veces antes, y todo se detiene.
Esta semana, el jardinero de 34 años volvió a encender las alarmas —en sentido positivo— al conectar cinco jonrones durante una serie de cuatro juegos ante los Yankees de Nueva York, en la que Los Ángeles dividió honores. En lo que va de la campaña, Trout acumula siete cuadrangulares en apenas 22 partidos, lo que lo reposiciona como una amenaza ofensiva real, aunque ya sin la contribución en las bases que definió sus años de élite.
Los números de abril mienten, y el historial lo prueba
El problema no es lo que hace Trout en abril. El problema es lo que viene después.
En 2024, conectó nueve jonrones antes de que acabara el mes, pero una rotura de menisco lo sacó del campo y no volvió a jugar en toda la temporada. En 2023, su OPS (suma de los porcentajes de embasado y slugging) superó 1.000 durante abril; terminó jugando apenas la mitad de la temporada. El año pasado repitió la misma apertura de nueve jonrones en abril antes de irse a la lista de lesionados en mayo con una lesión en la rodilla.
El patrón es tan consistente que resulta difícil celebrar sin reservas.
Esta temporada, el promedio de bateo ronda el mismo nivel discreto del año anterior —alrededor de .232—, pero el poder está intacto. A los 34 años y con seis temporadas de distancia de su último Premio al Jugador Más Valioso en 2019, Trout sigue siendo capaz de golpear la pelota con una violencia que pocos en la liga pueden igualar.
Trout regresa al jardín central bajo las órdenes de Suzuki
Uno de los cambios más significativos de esta temporada es de posición. Trout llegó a la pretemporada con la intención declarada de retornar al jardín central, después de haber jugado gran parte del año pasado como jardinero derecho o como bateador designado. Su argumento fue, cuanto menos, sorprendente: jugar al centro, según él, resulta menos exigente para su cuerpo.
Bajo la conducción de su nuevo mánager Kurt Suzuki, la teoría está siendo puesta a prueba. Trout ha arrancado en el jardín central en 20 de sus 22 juegos disputados.
La pregunta real no es si Trout puede impactar un jonrón. Eso lo ha demostrado esta semana, y lo demostrará mientras su swing siga siendo lo que es. La pregunta es si su cuerpo aguantará lo suficiente para que esos jonrones importen cuando el calendario deje de llamarse abril.
Si para estas mismas fechas el mes próximo Trout sigue en el campo y sigue bateando de esta manera, los Angelinos tendrán razones concretas para hablar de una segunda juventud. Por ahora, el historial pide cautela.
¿Será 2026 el año en que el cuerpo de Trout finalmente acompañe al talento que nunca se fue? La respuesta llegará, como siempre, cuando abril le ceda el turno a mayo.

