Una línea de 106.6 millas por hora en la frente, tomografía limpia y chistes al día siguiente. Así vivió Seth Lugo las horas posteriores al susto más grande de su temporada.
El miércoles por la noche, durante su apertura contra los Rangers de Texas, el serpentinero de los Reales de Kansas City recibió un batazo de Brandon Nimmo directamente en la frente. El pelotazo lo obligó a abandonar el juego, aunque Lugo pudo retirarse del terreno por su propio pie, lo que alivió la tensión inmediata en el estadio.
Seth Lugo exited the game after taking a line drive off the head from his former Mets teammate Brandon Nimmo
Nimmo immediately ran over to check on Lugo, and Lugo joked that he'd rather Nimmo just hit a home run next time pic.twitter.com/hbnkHmhN1Y
— Jomboy Media (@JomboyMedia) June 11, 2026 Al día siguiente, en el clubhouse, el lanzador apareció con el ánimo intacto.
«No es nada»
Seth LugoLugo describió con calma lo que sintió en el momento del impacto:
«Me golpeó bastante fuerte en la frente. No perdí el conocimiento ni nada. Sentí la hinchazón bastante rápido. Me siento bien. Levantarme, reagruparme. Sé que después de recibir un golpe en la cabeza, vas a salir del juego, así que no tiene sentido protestar.»
Seth LugoLa tomografía computarizada resultó limpia. Lugo reporta punzadas cuando se agacha, pero ningún dolor de cabeza. Lo que más le duele, según él mismo, es el codo izquierdo, raspado por la caída sobre el montículo.
El propio lanzador reconoció que el desenlace pudo haber sido mucho peor:
«Ésa es la pesadilla de un lanzador. Tuve muchísima suerte de que fuera un golpe de refilón en vez de directo. Creo que el rebote fue algo muy bueno. Obviamente, estoy feliz por eso.»
Seth LugoNimmo corrió al montículo, Lugo lo calmó a él
Nimmo y Lugo no son desconocidos: compartieron clubhouse en los Mets de Nueva York del 2016 al 2022. Cuando el jardinero vio a su excompañero en el suelo, corrió de inmediato al montículo. La escena, cargada de angustia para Nimmo, terminó con Lugo consolándolo a él.
«Él estaba bastante impactado. Yo sólo estaba tratando de calmarlo. ‘Estoy bien, Nimms’. Siempre ha sido bueno en ese sentido. Como amigo suyo, sentí empatía por él. Como lanzador, has golpeado a muchachos antes y te sientes mal. Entonces, fue simplemente una situación desafortunada, pero todo está bien.»
Seth LugoPara redondear la noche, Lugo le dijo a Nimmo que debió batear el cambio de velocidad hacia las fuentes del Kauffman Stadium en vez de mandarlo de regreso al montículo. Al otro día, en el clubhouse, el pícher bromeó diciendo que esperaba ver más morado o más costuras marcadas en su frente.
El calendario, por definirse
El mánager Matt Quatraro fue más cauto que su lanzador.
«Con cualquier trauma en la cabeza de ese tipo, tienes que seguir monitoreando, ver si se desarrolla algún síntoma o algo»
Matt QuatraroLugo continuará siendo monitoreado antes de que los Reales determinen cuándo será su próxima apertura. El jueves por la mañana era demasiado pronto para saber si el serpentinero podría mantenerse en un calendario normal de cinco días.
El humor de Lugo no cambia lo que sigue: la decisión dependerá de lo que muestren los próximos días de seguimiento.

