Seis vuelacercas. Once carreras. Cero para Minnesota. Esta noche en el Comerica Park, los Tigres de Detroit no necesitaron suspenso ni remontadas: simplemente sacaron el bate y lo hicieron volar.
Keider Montero abrió el camino desde el montículo. El derecho de 23 años trabajó 6.1 entradas sin permitir una sola carrera limpia, con cuatro ponches y apenas cuatro imparables antes de ceder el box en la séptima entrada con un out ya registrado. Mientras Montero retiraba bateador tras bateador, su ofensiva se encargó del resto de maneras brutales.
El partido se definió a base de pelotazos largos. Colt Keith fue el más activo: en la baja de la cuarta entrada empujó la segunda carrera del juego con un sencillo al jardín derecho, y dos entradas más tarde mandó un fly al centro-derecho que se fue por encima de la barda para dejar el marcador en 7-0. Dos impulsadas en el partido, dos anotadas, y un promedio de .262 que respalda lo que hoy mostró.
Colt Keith – Detroit Tigers (1) pic.twitter.com/P3ypK3i9Wn
— MLB HR Videos (@MLBHRVideos) June 11, 2026 Antes de que Keith conectara su jonrón, Spencer Torkelson ya había hecho el daño mayor de la cuarta entrada: un bambinazo de dos carreras al jardín izquierdo que encendió la noche y puso a los Tigres arriba 4-0. Esa manga de tres carreras fue la primera de las dos entradas grandes de Detroit; la otra llegó en la octava, cuando Zach McKinstry y Wenceel Pérez conectaron cuadrangulares consecutivos para cerrar la cuenta en 11.
Riley Greene y Gleyber Torres completaron el catálogo de jonrones. Greene, que batea .301 en la temporada, conectó su octavo del año en solitario en la séptima entrada. Torres añadió el quinto en la quinta entrada. En total, seis diferentes bateadores distintos se fueron de cuadrangular esta noche: un desfile que Zebby Matthews no pudo detener.
El abridor de los Mellizos de Minnesota salió después de seis entradas con nueve hits y siete carreras limpias permitidas. Su efectividad, que llegaba a 5.20, no mejoró esta noche. El relevo de Alex Jackson tampoco ayudó: tres carreras limpias en una entrada en la octava para terminar de sellar la paliza.
Royce Lewis fue el único destello ofensivo de Minnesota, con dos hits en cuatro turnos, pero en un partido donde el equipo solo pudo conectar cinco imparables y no cruzó el plato ni una vez, eso no alcanzó para nada. Los Mellizos llegan a 31-39 en la temporada, a 6.5 juegos del líder de la División Central de la Liga Americana y a cuatro del comodín.
Los Tigres, por su parte, mejoran a 29-40 y encadenan su segunda victoria consecutiva. Siguen a 8.0 juegos de los Medias Blancas de Chicago en la división, pero una racha de 7-3 en los últimos diez partidos y un diferencial de carreras que se acerca al equilibrio sugieren que algo está cambiando en Detroit. Esta noche, con seis jonrones en el Comerica, eso quedó más que claro.

