Tres cuadrangulares. Cinco carreras de remontada en la cuarta entrada. Y aun así, no fue suficiente.
Los Marineros de Seattle conectaron tres jonrones anoche en el Oriole Park at Camden Yards, pero Baltimore ya tenía el juego en el bolsillo desde la tercera entrada y no lo soltó. Los Orioles se impusieron 7-5 y cortaron la racha de dos victorias consecutivas de Seattle con una explosión ofensiva que resultó demasiado temprana y demasiado profunda para remontar.
La tercera entrada que decidió el partido
Bryan Woo llegó al Oriole Park como uno de los mejores abridores del orden de Seattle —récord de 5-5 y efectividad de 4.28— y se fue en la quinta entrada sin poder contener lo que se le vino encima en la tercera. En esa manga, Baltimore fabricó seis carreras que partieron el partido en dos.
Colton Cowser abrió el fuego con su séptimo jonrón del año para empatar el marcador a uno. Lo que vino después fue peor para Woo: Adley Rutschman conectó un doblete a la línea hacia el jardín derecho que anotó a Taylor Ward y a Gunnar Henderson, poniendo a los Orioles arriba 4-1. Pete Alonso cerró la hemorragia con un bambinazo de dos carreras al jardín central izquierdo —el decimoquinto de su temporada— que dejó el marcador en 6-1. Woo terminó su noche con siete hits, siete carreras limpias y apenas cuatro ponches en cinco entradas de trabajo. Una línea que no tiene defensa.
Seattle respondió, pero solo hasta cierto punto
Lo que hicieron los Marineros en la alta de la cuarta entrada mereció mejor suerte. Cole Young —que había abierto el marcador en la primera con su quinto jonrón del año, un línea al jardín central derecho— puso en marcha la ofensiva. Luke Raley conectó un elevado al jardín derecho que se fue al otro lado con Randy Arozarena a bordo: 3-6. Dos bateadores después, Dominic Canzone mandó otro al jardín central derecho para recortar a 4-6. Julio Rodríguez cerró la entrada con un sencillo productor que puso el marcador en 5-6 y volvió a meter a Seattle en el partido.
Cinco carreras en una entrada. Tres jonrones en el juego. Y sin embargo, Baltimore tenía una más.
Adley Rutschman la puso en la baja de la quinta entrada con un rodado al jardín izquierdo que anotó a Ward y dejó el marcador definitivo en 7-5. Fue su tercera carrera remolcada de la noche —la más productiva del lineup de los Orioles— y la que terminó de sellar el resultado.
El bullpen de Baltimore hizo el trabajo
Kyle Bradish no llegó a los cinco innings: cuatro entradas, siete hits y cinco carreras limpias no es lo que Baltimore necesitaba de su abridor. Pero el relevo respondió. Tyler Wells trabajó tres entradas impecables —sin imparables, sin carreras y cuatro ponches— para estabilizar el juego tras la tormenta de la cuarta. Andrew Kittredge cerró la novena sin complicaciones para llevarse su primer salvado de la temporada.
Por Seattle, Alex Hoppe y Nick Davila combinaron tres entradas de béisbol limpio tras la salida de Woo, pero ya era demasiado tarde para cambiar el guion.
Con esta derrota, los Marineros quedan 36-34 y siguen al frente de la División Oeste de la Liga Americana, aunque con tres derrotas en sus últimas dos salidas y una ventaja de apenas un juego sobre los Rangers de Texas. Baltimore, por su parte, sube a 33-37 y encadena dos victorias consecutivas, aunque sigue a 9.5 juegos del liderato de la División Este de la Liga Americana y a dos del comodín.
Tres jonrones en un partido suelen ser suficientes. Anoche en Camden, no lo fueron.

