Troy Melton no necesitó más que un hit en seis entradas para que los Tigres de Detroit se llevaran la tarde del sábado en el Comerica Park. El resultado, 4-1 sobre los Medias Blancas de Chicago, dice menos de lo que el juego fue: un duelo de lomita que Detroit ganó por los detalles, no por la potencia.
La historia empezó al revés. Sam Antonacci abrió el marcador en la primera entrada con un jonrón al jardín central derecho que mandó a los Medias Blancas al frente desde el primer turno.Durante cuatro entradas, esa carrera fue suficiente: Sean Newcomb trabajó tres entradas impecables del otro lado —sin hits, sin carreras, cuatro ponches— y el juego parecía encaminarse hacia una tarde larga para Detroit.
Sam Antonacci – Chicago White Sox (4) pic.twitter.com/GKuSjP9c5p
— MLB HR Videos (@MLBHRVideos) June 20, 2026 Pero Melton no se movió. El abridor de los Tigres cedió apenas ese bambinazo de Antonacci y se mantuvo en el montículo hasta el sexto inning sin permitir nada más: cinco ponches, tres boletos y un solo imparable en seis entradas completas. Con una efectividad de temporada de 2.56 y récord de 4-0, Melton tiene el perfil de alguien que sabe exactamente lo que hace cuando el partido está apretado.
Detroit empató en la baja de la quinta entrada. Dillon Dingler conectó un línea al jardín derecho que trajo a Zach McKinstry desde segunda base: 1-1, y el juego cambió de manos sin que los Medias Blancas pudieran hacer gran cosa al respecto.
La sexta entrada fue donde se decidió todo. James Outman conectó un rodado al jardín derecho que se desvió en Sam Antonacci en segunda base; Braden Montgomery intentó un tiro desde el jardín derecho que se fue al error, y Outman terminó en segunda con una carrera anotada. Esa jugada rota, esa mezcla de desvío y mal tiro, valió una carrera que Detroit no mereció del todo y los Medias Blancas no pudieron recuperar. Jake Rogers remató la entrada con un línea al jardín central que trajo a Outman: 3-1 para los locales.
Dingler cerró la discusión en la baja de la séptima entrada con un jonrón al jardín central. Fue su decimoséptimo cuadrangular de la temporada y el que puso el marcador definitivo en 4-1. Para entonces, Joe Rock —el lanzador derrotado— ya había cedido cinco hits y dos carreras limpias en 2.1 entradas de trabajo que le costaron el primer revés de su récord (0-1) y una efectividad que sube a 3.24.
Tyler Holton y Kenley Jansen completaron el trabajo por Detroit. Holton trabajó dos entradas sin carreras; Jansen cerró la novena con un hit y un boleto pero sin ceder nada, acumulando su noveno salvado de la temporada.
Del lado de Chicago, los números de Newcomb en sus tres entradas iniciales —cuatro ponches, cero hits— quedan como el dato más irónico de la tarde: el equipo que mejor lanzó en los primeros turnos terminó perdiendo porque el relevo no pudo sostenerlo. Cinco lanzadores usaron los Medias Blancas en total, y tres de ellos cedieron carreras.
Con la derrota, Chicago cae a 39-36 y encadena dos pérdidas consecutivas. Siguen a medio juego de los Guardianes de Cleveland en la División Central de la Liga Americana, pero el comodín que tenían a 1.5 juegos de distancia ahora se ve un poco más lejos. Detroit, en cambio, lleva dos victorias seguidas y con 32-44 aún tiene terreno por recuperar —a ocho juegos del líder divisional—, pero tardes como esta, con Melton en forma, son las que construyen rachas.

