Con un movimiento que ningún entrenador habría podido diseñar mejor, Manny Machado convirtió un intento de pickoff en el catalizador de la remontada más inesperada del fin de semana en las Grandes Ligas.
El tercera base de los Padres de San Diego —y socio fundador de San Diego FC— pateó sin querer un lanzamiento desviado del receptor de los Medias Rojas de Boston, Carlos Narváez, en la cuarta entrada del domingo. La pelota se fue al territorio de foul, adelantó dos corredores y desencadenó una secuencia que terminó en victoria de 8-6 para San Diego, luego de una remontada desde cuatro carreras abajo.
Machado patea, Castellanos cobra y los Padres voltean el marcador
Con corredores en primera y segunda y un out en la cuarta entrada, Narváez intentó sorprender a Machado con un tiro detrás del corredor. Machado volvió hacia la almohadilla, saltó y, al bajar, su pie derecho impactó el lanzamiento en el momento exacto.
La pelota se desvió al territorio de foul. El error se cargó al receptor y ambos corredores avanzaron a segunda y tercera. Un out después, Nick Castellanos conectó un sencillo que los impulsó a ambos al plato.
En la entrada siguiente, Machado remató la faena con un jonrón de tres carreras que puso a San Diego al frente 6-4.
“Creo que escogí el deporte equivocado”, bromeó Machado con los reporteros. “El FC debería ficharme”.
¿Lo hizo a propósito? Su respuesta fue directa:
“No, quería quitarme del camino. Fue un momento perfecto. No podría haberlo hecho mejor”.
Siete All-Star, dos Guantes de Oro y ahora, ¿Bota de Oro?
Manny Machado lleva 15 temporadas en las Grandes Ligas y acumula siete selecciones al Juego de Estrellas, dos Guantes de Oro, un Guante de Platino y tres premios Silver Slugger. Es, en cualquier métrica, uno de los mejores terceras bases de su generación.
Pero la tarde del domingo en Boston añadió una línea que ningún libro de récords tenía prevista.
Machado explicó paso a paso qué ocurrió en la jugada: vio la pelota llegar baja mientras decidía si deslizarse o no, saltó para quitarse del camino y su pie aterrizó justo sobre el lanzamiento.
“Empecé bajo, claramente. Estaba decidiendo si me lanzaba o no, volviendo hacia la base. Vi que la pelota venía bastante abajo, así que salté. Al bajar, mi pie entró y claramente la golpeé”.
El mánager novato de los Padres, Craig Stammen, lo resumió sin rodeos: “No tiene que ganarle al tiro, solo tiene que ganarle al primera base. Fue un mal lanzamiento que le pegó en el tobillo”. El primera base de Boston en esa jugada era Willson Contreras.
El copropietario que también manda en el diamante
La anécdota del domingo no es solo un momento viral. Machado es socio fundador de San Diego FC, el equipo que se incorporó a la MLS como franquicia de expansión el año pasado, en 2025. La doble vida del veterano —copropietario de un club de fútbol y pieza central en el béisbol— cobra un tono particular cuando el propio jugador bromea con solicitar un puesto en la plantilla.
“Ahora tengo que llamarlos”, dijo Machado entre risas. “Creo que ya tengo un lugar”.
Los Padres necesitaban esa chispa. Llegaron a la cuarta entrada con cuatro carreras de desventaja y salieron del Fenway Park con una victoria de 8-6 que difícilmente olvidarán.

