Nueve entradas de béisbol apretado, Jacob deGrom dominando desde el montículo y el marcador igualado hasta la octava. Entonces llegó Otto Lopez.
El miércoles por la tarde en el loanDepot park, Lopez conectó un bambinazo de dos carreras al jardín izquierdo central que rompió el empate y le dio a los Marlins de Miami una victoria de 4-2 sobre los Rangers de Texas. Brian Navarreto cruzó el plato junto a él, y con eso bastó para que Miami sumara su segundo triunfo consecutivo.
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— MLB HR Videos (@MLBHRVideos) June 24, 2026 DeGrom había hecho su parte. El abridor de Texas trabajó seis entradas completas con autoridad: ocho ponches, apenas cuatro imparables y dos carreras limpias en su haber. Pero en este partido el problema no fue el brazo del veterano, sino lo que ocurrió después de que salió. Cole Winn no pudo sostener el mínimo margen que los Rangers necesitaban: en la baja de la octava entrada, con el marcador 1-1, recibió dos hits y un boleto antes de que Lopez sacara el juego de alcance con su sexto cuadrangular del año.
La historia del partido había empezado a escribirse en la cuarta entrada. Wyatt Langford abrió el marcador con un jonrón al jardín central, su séptimo de la temporada, para poner a Texas arriba 1-0. La ventaja duró media entrada: Griffin Conine empató el juego con un doble de línea dura al jardín derecho que trajo a Otto Lopez desde primera base. En la quinta, Xavier Edwards conectó un rodado al jardín derecho que anotó a Owen Caissie y le dio a Miami su primera delantera de la noche.
Desde ese momento, el bullpen de los Marlins se encargó de no ceder. Anthony Bender trabajó un tercio de entrada más de lo que le correspondía sin permitir carrera; Michael Petersen recetó tres ponches en una entrada limpia; y John King, a quien le acreditaron la victoria para mejorar su récord a 5-1 con efectividad de 2.08 en la temporada, salió a hacer su trabajo en la octava antes de que Lopez pusiera el sello definitivo.
Pete Fairbanks cerró en la novena con algo de suspenso: Joc Pederson conectó un cuadrangular al jardín central para recortar a 4-2 y poner a Texas a tiro, pero no hubo más. Fairbanks completó su salvado número 12 del año y los Marlins se fueron a casa con el resultado.
Para los Rangers, la derrota duele en el contexto. Texas lleva dos caídas seguidas, se mantiene con récord de 38-42 y sigue a 2.5 juegos de los Marineros de Seattle en la División Oeste de la Liga Americana, a un juego del comodín. La ofensiva tuvo sus momentos —Langford y Pederson combinaron los dos únicos jonrones del equipo— pero seis hits en total no alcanzan cuando el rival tiene el bullpen funcionando así.
Miami, en cambio, llega a 42-39 con siete victorias en sus últimos diez partidos. La diferencia de carreras en la temporada sigue siendo modesta (+3), pero el equipo gana los partidos que necesita ganar. A 1.5 del comodín y con esta inercia, los Marlins ya no son un equipo que solo mira la tabla: son uno que empieza a moverla.

