Un doble de Kerry Carpenter al jardín izquierdo en la baja de la sexta entrada decidió el partido. Dos carreras, el marcador que pasó de 3-2 a 4-3 a favor de Detroit, y ya no hubo vuelta atrás. Los Tigres de Detroit vencieron el viernes por la noche en el Comerica Park a los Medias Blancas de Chicago por 4-3, en un juego que estuvo igualado casi hasta el final y que se resolvió con ese solo swing.
El partido arrancó movido. Randal Grichuk abrió la cuenta con un jonrón al jardín izquierdo en la parte alta de la primera entrada para poner a los Medias Blancas arriba 1-0. La respuesta de Detroit llegó de inmediato: Matt Vierling sacó un cuadrangular por el jardín central que anotó a Dillon Dingler y puso a los Tigres 2-1 al final de la primera entrada. Ese fue el tono del partido: golpe y respuesta, sin que ningún equipo pudiera despegarse.
Tarik Skubal sostuvo el juego para Detroit con autoridad. El abridor trabajó 5.2 entradas, repartió 8 ponches y permitió 3 carreras en 7 imparables, aunque salió con dos outs ya anotados en la baja de la sexta entrada. Antes de irse, los Medias Blancas habían logrado empatar en la quinta entrada cuando Sam Antonacci cruzó el plato en un out forzado de Tristan Peters —jugada que Chicago desafió con éxito al revertir la llamada en primera base— y luego tomar la delantera en la sexta con el bambinazo de Junior Perez al jardín central izquierdo. Por un momento, los Medias Blancas mandaban 3-2.
Duró poco. En la baja de esa misma sexta entrada, Dillon Dingler ya estaba en circulación y Riley Greene también. Carpenter conectó un elevado que cayó en el jardín izquierdo como doble, los dos corrieron y cruzaron el plato, y el Comerica Park recuperó el aliento. Detroit 4, Chicago 3. Esa carrera fue la diferencia.
Del lado de los Medias Blancas, el abridor Brandon Eisert duró apenas 1.1 entradas antes de ceder el turno al bullpen con dos carreras limpias encima. Erick Fedde cargó con la derrota tras trabajar 4.2 entradas más desde el relevo, permitiendo 2 carreras en 4 hits. Drew Anderson, en cambio, fue el héroe silencioso del lado de Detroit: 1.1 entradas de relevo, 3 ponches y ninguna carrera para ganarse el partido y mejorar a 3-3 en la temporada. Kenley Jansen cerró la novena entrada sin complicaciones para anotarse el salvado número 8 del año.
Para los Medias Blancas (39-35), la derrota duele en contexto: siguen a medio juego de los Guardianes de Cleveland en la División Central de la Liga Americana, y cualquier tropiezo en esta franja del calendario pesa. Los Tigres (31-44), en cambio, suman su segunda victoria consecutiva aunque siguen enterrados a 9.0 juegos del liderato divisional.
Una carrera de diferencia, un doble en la sexta entrada. Así se ganan y se pierden los partidos de béisbol en junio.

