Estaban abajo 5-0 en la sexta entrada. Parecía un partido perdido, de esos que se olvidan antes de llegar al estacionamiento. Pero los Azulejos de Toronto decidieron que el sábado en el Wrigley Field merecía otro final, y en dos entradas lo reescribieron todo.
La historia de Chicago comenzó temprano. En la baja de la segunda entrada, Matt Shaw sacó un bambinazo de tres carreras al jardín izquierdo —su cuarto del año— que cruzó el plato a Alex Bregman e Ian Happ y puso el juego 3-0 antes de que Toronto pudiera parpadear. Patrick Corbin, el abridor visitante, no duró mucho más: salió en la cuarta entrada con dos outs ya registrados en esa manga, después de ceder 6 hits y 3 carreras limpias en 3.2 entradas. El partido pintaba mal para los de Toronto.
Pintó peor todavía en la baja de la sexta entrada. Pete Crow-Armstrong, que venía de recibir base por bolas, conectó un vuelacercas de dos carreras al jardín derecho —el decimosexto del año para el joven jardinero— que cruzó el plato a Dansby Swanson y dejó el marcador 5-0. Colin Rea, el abridor de los Cachorros, había trabajado 5.1 entradas sin permitir una sola carrera limpia: 3 hits, 3 ponches, ningún boleto. La ventaja parecía sólida.
Luego llegó la séptima entrada.
Daulton Varsho conectó un jonrón de tres carreras al jardín derecho que cruzó el plato a Vladimir Guerrero Jr. y a Kazuma Okamoto, y de pronto el marcador era 5-3. No era suficiente todavía, pero en el banco de Toronto algo había cambiado. La octava entrada lo confirmó.
Primero fue un sencillo de Alejandro Kirk por el jardín izquierdo que impulsó a Myles Straw y recortó la diferencia a una carrera. Luego Guerrero Jr. conectó un incogible al centro que trajo a George Springer y empató el juego 5-5. Y cuando el partido parecía listo para tensarse hasta el final, Okamoto terminó el asunto: bambinazo de tres carreras al jardín central izquierdo, cruzaron el plato Yohendrick Piñango y Guerrero Jr., y Toronto se puso arriba 8-5 en cuestión de minutos. En total, cinco carreras en la alta de la octava entrada para un equipo que hacía dos entradas no había anotado ninguna.
Okamoto terminó con 1 hit, 1 jonrón —el decimosexto del año—, 3 carreras impulsadas y 2 anotadas en 3 turnos al bate. Varsho, por su parte, conectó su sexto cuadrangular del año y remolcó 3. Guerrero Jr. aportó 2 hits, 1 remolcada y 2 carreras anotadas en cuatro turnos.
Los Cachorros descontaron una en la baja de la octava entrada cuando Nico Hoerner bateó un out forzado que permitió anotar a Miguel Amaya, pero ya era tarde. Louis Varland cerró con autoridad en la novena entrada: 2.0 entradas, ningún hit, 2 ponches, sin carreras. Su decimoquinto salvado del año, con una efectividad de temporada de 0.86 que habla por sí sola. La victoria fue para Jeff Hoffman (5-4), que trabajó una entrada limpia en el momento más delicado del partido.
Por los Cachorros, Crow-Armstrong y Shaw combinaron para 3 hits, 2 jonrones y 5 carreras impulsadas, pero no fue suficiente para sostener una ventaja que en la séptima entrada empezó a desmoronarse.
Con el triunfo, los Azulejos quedan 38-39 y se mantienen a medio juego de la zona de comodín, a nueve del liderato de la División Este de la Liga Americana que sostienen los Yankees de Nueva York. Los Cachorros caen a 40-37 y pierden por segunda vez consecutiva, aunque siguen en zona de comodín en la Liga Nacional.
Remontadas de cinco carreras no salen todos los sábados. Esta, en el Wrigley, con Varland cerrando sin mancharse, va a quedar en la memoria del verano.

