Aroldis Chapman, el talentoso lanzador cubano, ha dejado su huella en las Grandes Ligas, pero su travesía con los Yankees de Nueva York llegó a su fin de manera abrupta en el tumultuoso 2022 de la MLB.
Nueva York: Entre altibajos y desencuentros
A lo largo de siete temporadas con los Bombarderos, Chapman acumuló un total de 321 juegos salvados, siendo una pieza clave en el bullpen. Sin embargo, el 2022 fue testigo de una campaña desafiante para él, con un récord de 4-4, una efectividad de 4.26 y solo nueve salvamentos en 15 oportunidades.
El lanzador cubano no solo enfrentó desafíos en el terreno de juego, sino también desavenencias con el cuerpo técnico. En una entrevista en el programa “Swing Completo Deportes TV”, Chapman expresó su sentir: “Desde dentro, de la gerencia para fuera, la prensa y después los fanáticos, es complicado. No se puede jugar el mismo béisbol allí que en otro lado”, refiriéndose a la experiencia de representar a los Yankees.
Un desencuentro crucial
El punto culminante de la discordia ocurrió antes de la última postemporada del 2022. Chapman había planeado su regreso después de dos días en casa, pero un giro inesperado cambió las cosas. “Les dije que estaría dos días en casa y me incorporaría un sábado.”
“Ellos dijeron que contaban conmigo para los playoffs e incluso me pusieron un carro para viajar. Un día antes, el viernes, hubo un entrenamiento, pero allí me llamó el manager (Aaron) Boone y me dijo que me quedara en casa que a lo mejor me iban a necesitar para la segunda ronda. Le respondí que no tenía sentido lo que hacían conmigo”.
Comentó Chapman.Rumbo a nuevos horizontes: Kansas City y más allá
Con su etapa en Nueva York finalizada, Chapman encontró un nuevo comienzo con los Reales de Kansas City. Sin embargo, a mediados del 2023, fue traspasado a los Rangers de Texas, marcando un capítulo inesperado en su carrera.
En su papel como relevista, Chapman desempeñó un papel crucial en la conquista del clásico de otoño por parte de los Rangers, logrando el primer título de la historia de la organización.
La travesía de Aroldis Chapman es una prueba de que, a veces, el cambio puede ser el impulso necesario para alcanzar la gloria. Desde los desafíos en Nueva York hasta el triunfo con los Rangers, su historia continúa, escrita en cada lanzamiento que ha dejado su “Misil” en el corazón del diamante.

