El martes por la tarde en el PNC Park, los Marineros de Seattle llegaron a Pittsburgh cargando un déficit de dos carreras y se fueron con la victoria. Un partido de pitcheo, pocas oportunidades y un solo swing que cambió el marcador para siempre.
George Kirby hizo su trabajo con la disciplina que lo caracteriza: seis entradas completas, ocho imparables concedidos, una sola carrera limpia y cinco ponches. No fue una tarde impecable, pero fue suficiente. Los Piratas de Pittsburgh le conectaron con consistencia, pero Kirby eligió bien sus momentos y dejó el juego donde debía dejarlo: con los Marineros todavía con vida.
Mitch Keller, por su parte, fue la historia más complicada del lado local. Seis entradas, siete hits, tres carreras limpias y apenas un boleto. El serpentinero de Pittsburgh dominó durante la primera mitad del partido, pero los Marineros lo fueron desgastando hasta que llegó la entrada que cerró el debate.
En la baja de la segunda entrada, Marcell Ozuna conectó un sencillo de línea al jardín central que puso a los Piratas al frente. En la baja de la tercera entrada, Nick Gonzales pegó un rodado al tercera base que se convirtió en imparable cuando J.P. Crawford lo tiró mal, permitió que Brandon Lowe cruzara el plato y puso el marcador 2-0 a favor de Pittsburgh. Dos carreras con producción ofensiva discreta, ayudadas por la defensa visitante.
Los Marineros respondieron con paciencia. Cal Raleigh recortó la diferencia en la alta de la cuarta entrada con un cuadrangular al jardín central derecho, su octavo de la temporada. Uno a dos. Y ahí se quedó el partido por tres entradas más, con Kirby y el relevo de los Piratas haciendo lo suyo.
Luego llegó la alta de la séptima entrada. Cole Young, con dos carreras en contra y el partido en la balanza, disparó un bambinazo al jardín derecho que remolcó a Luke Raley y le dio vuelta al marcador de un golpe: Marineros 3, Piratas 2. Su séptimo jonrón del año, y el más oportuno.
Cole Young – Seattle Mariners (7) pic.twitter.com/S606Rt8nBt
— MLB HR Videos (@MLBHRVideos) June 24, 2026 Desde ahí, el partido pasó a manos del relevo de Seattle. José A. Ferrer, Eduard Bazardo y finalmente Andrés Muñoz cerraron la puerta. Muñoz fue el más contundente: una entrada, tres ponches, ningún hit. Su decimocuarto salvado de la temporada y el punto final de una tarde que los Marineros no tenían ganada hasta que Young dijo lo contrario.
Con esta victoria, Seattle llega a 41-39 y se mantiene al frente de la División Oeste de la Liga Americana, aunque con apenas dos juegos de ventaja sobre los Atléticos de Las Vegas. Pittsburgh cae a 39-40 y se aleja otro paso del comodín: a dos y medio de la zona de clasificación.
Tres errores defensivos de los Marineros complicaron la tarde más de lo necesario. Pero cuando el pitcheo sostiene y aparece el swing correcto en el momento correcto, los errores quedan en anécdota.

