Dos temporadas, dos versiones completamente distintas del mismo equipo. Los Detroit Lions pasaron de un récord de 15-2 en 2024 —con Jared Goff operando al mejor nivel de su carrera— a terminar 9-8 en 2025 y quedarse fuera de los playoffs. La diferencia más visible entre ambas campañas tiene nombre y apellido: Ben Johnson.
Cuando Johnson abandonó Detroit al término de la temporada 2024, los Lions apostaron por John Morton como su reemplazante en la coordinación ofensiva. El experimento no funcionó. Goff registró su QBR más bajo desde su primera temporada en la ciudad —es decir, desde antes de que Johnson tomara las riendas del ataque— y el equipo pagó el precio en la tabla. Ahora llega Drew Petzing, proveniente de Arizona, para ocupar ese mismo puesto y enfrentar la pregunta que define el futuro inmediato de la franquicia: ¿puede devolver a Goff al nivel que mostró cuando los Lions eran el mejor equipo de la NFC?
El periodista Dan Graziano, de ESPN, sintetizó el momento con precisión:
“Goff no fue terrible, pero sí registró su QBR más bajo desde su primera temporada en Detroit —antes de que Johnson asumiera como coordinador—, y los Lions terminaron 9-8 y se quedaron fuera de los playoffs. Hay más cambios esta temporada, con Petzing llegando desde Arizona para reemplazar a John Morton.”
Dan Graziano, ESPN.Lo que tiene Petzing a favor
El contexto no es desfavorable para el nuevo coordinador. Goff sigue siendo el mariscal de campo del equipo y tiene contrato vigente hasta 2028, lo que da estabilidad al proyecto y mantiene abierta la ventana de contención. A su alrededor, el talento ofensivo permanece intacto: el corredor Jahmyr Gibbs, el receptor abierto Amon-Ra St. Brown, el receptor Jameson Williams y el ala cerrada Sam LaPorta forman un grupo de armas que cualquier coordinador quisiera tener.
A eso se suma un factor estructural: el calendario de los Lions proyecta como el sexto más fácil de la liga, calculado sobre el récord de sus rivales en 2025. En una temporada de transición ofensiva, jugar contra rivales accesibles puede ser la diferencia entre un arranque que genere confianza y uno que profundice las dudas.
Hay además un movimiento en la línea ofensiva que podría tener impacto directo en la protección de Goff: Penei Sewell probablemente se moverá del tackle derecho al tackle izquierdo, la posición que protege el lado ciego del QB zurdo. Si la transición sale bien, Goff ganaría en uno de los puntos más sensibles de cualquier ofensiva.
Graziano también apuntó a lo que se necesita para que todo converja:
“Goff tiene contrato con los Lions hasta 2028, así que su ventana para ganar un título sigue completamente abierta. El calendario también proyecta como el sexto más fácil de la liga, basado en el récord de sus rivales en 2025. Si Goff se adapta a la ofensiva de Petzing y el entrenador Dan Campbell no tiene que volver a tomar el control del llamado de jugadas, los Lions podrían encontrarse de regreso en las alturas de 2024.”
Dan Graziano, ESPN.La variable que nadie puede controlar del todo
Esa última condición que menciona Graziano —que Campbell no tenga que asumir el playcalling— es, en realidad, el termómetro más revelador. En 2025, el entrenador principal tuvo que intervenir en la conducción ofensiva, señal de que el sistema no funcionaba con la fluidez esperada. Que eso no se repita depende de cuánto y qué tan rápido Goff asimile el lenguaje y las ideas de Petzing.
La pregunta de fondo no es si Goff puede ser de élite —2024 demostró que sí puede—, sino si un nuevo coordinador puede reconstruir en una sola temporada la química que Johnson tardó años en afinar. El talento está, el contrato está, el calendario ayuda. Lo que falta es la respuesta de Petzing.

